Tenemos la suerte de haber
nacido en un país llamado España, un país que no solo es uno de los destinos
elegidos por una parte importante de los turistas del mundo más desarrollado,
también lo es por quienes eligen otro lugar donde vivir. España reúne las condiciones
necesarias para ser considerado uno de los países del mundo donde mejor se
vive. Lo triste es, que en nuestra España se podría vivir aún mucho mejor, para
ello, solo haría falta que nuestros políticos estuviesen a la altura, para que
así, todos remáramos en la misma dirección.
Salvo la excepción de Vox, la
timorata derecha española está permitiendo que la izquierda destructiva que
padecemos, y que en nada se parece a la que existe en países vecinos, se
dedique a aprobar leyes ideológicas destinadas a reabrir heridas del pasado y a
imponer sus preceptos mediante ingeniería social. Hablamos de una izquierda que
siempre, fomenta y explota, la división y el enfrentamiento civil. Y no es solo
eso, una izquierda que no apuesta nunca por crear riqueza, que apuesta por
subir impuestos y “repartir pobreza”.
Por ello, de cara al 10-N,
los españoles deberían saber que no solo votan opciones políticas, deberían
saber que votan, o a partidos constitucionalistas que tomarían las medidas
económicas necesarias para impedir la gran crisis que se avecina o, por el
contrario, a esos partidos de izquierda, PSOE, Unidas Podemos o Más País, que
está claro nos abocarían a esa gran crisis económica. Ocurrió con el PSOE de
Zapatero, y espero que la ciudadanía española impida que vuelva a ocurrir con
Sánchez.
España lo tiene todo para ser un país próspero, casi un paraíso, solo falta que los españoles tomemos las decisiones correctas
ante las urnas.
