La escenificación del
supuesto éxito de Sánchez en la negociación del fondo de recuperación de la UE,
con todos sus ministros aplaudiéndole, teatrillo distribuido rápidamente por
esa mayoría de medios progres, resultó vomitiva, viendo la gran mentira que
había detrás y el terrible daño que le iba a hacer a sectores muy concretos.
De entrada, Sánchez, ha
renunciado a exigir una Política Agraria Común (PAC) fuerte para el campo
español, pues lo importante para él era mendigar el fondo de recuperación de la
UE, por ello, él es el único responsable de cada agricultor, ganadero o
pescador que pierda su trabajo por este abandono. Sánchez, aboca al campo español
a la ruina, pues perderá 5.000 millones hasta 2027. Si a esto se suma la
competencia desleal de terceros países extracomunitarios que importan sus
productos en condiciones mucho menos exigentes que las que se demandan a los
países miembros, el coctel es explosivo. Recordemos que el año pasado, muchos
agricultores se vieron abocados a no recoger sus propias cosechas, puesto que
los costes de producción eran más elevados que el ulterior beneficio.
Los colectivos de
agricultores y ganaderos tales como COAG (Coordinadora de Organizaciones de
Agricultores y Ganaderos) y ASAJA (Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores)
han criticado este descenso de los fondos destinados a la PAC.
Y es que tenemos un Gobierno
dañino. Viendo el reparto de los 6.000 millones del Fondo Covid, observamos,
que cuando la media de euros por habitante por CCAA es de 122,6 euros, a
Andalucía y a Murcia se las castiga aportando solo, 70 y 65 euros,
respectivamente. Qué casualidad que en esas dos CCAA ni gobierna ni la
izquierda ni los nacionalistas.
