Desde que sustituyó a Alaya,
vaticiné a que venía Núñez Bolaños, y todo se ha cumplido. Incluso tuve el
atrevimiento de llamarla “sicaria con toga” hace ya mucho y en innumerables
artículos de opinión. Muchos me dijeron que me pasaba varios pueblos al
definirla así y que me la estaba jugando, pero lo ocurrido ayer confirma, que
en este asunto, acerté de pleno.
La Fiscalía Anticorrupción
acaba de presentar una denuncia contra la jueza Núñez Bolaños ante el Consejo General
del Poder Judicial, ya que desde su llegada al Juzgado nº6 de Sevilla en el que
sustituyó a la jueza Marcedes Alaya, ha hecho de la dilación injustificada su
método de trabajo, con la clara intención de que el máximo de miembros de la
trama criminal y corrupta creada por el socialismo andaluz en la Junta de
Andalucía, no paguen por el sistemático saqueo de dinero público que
perpetraron durante décadas, no paguen por ser los protagonistas del mayor caso
de corrupción de nuestra democracia.
En absoluto ha sido
desatención, ha sido cumplir escrupulosamente con lo que le ordenaron quienes
la pusieron ahí. Si por fin se hiciese justicia en este caso, solo sería en las
causas que aún siguen activas, pues todos los exculpados por Bolaños y todos
los que se han librado por las prescripciones, se han ido ya de rositas.
Es para meditar, que ahora,
cuando la Junta de Andalucía no está en manos del PSOE, sea cuando se actúa
contra Núñez Bolaños. ¿Separación de poderes? Y un pimiento.
