Los que cada día nos atrevemos a dar nuestra opinión sobre un tema de actualidad, al haber tantas noticias de calado a diario en la política nacional, a veces nos olvidamos de comentar lo que acontece en la política de nuestra región, por ello, hoy voy a hablaros de lo que sucede en Andalucía, una tierra arrasada por el socialismo durante cuatro décadas de corrupción y mal gobierno, una tierra que desde hace legislatura y media la gobierna el Partido Popular, desde hace dos años con mayoría absoluta, sin que se vea realmente el cambio prometido.
Uno ve Canal Sur y de inmediato se da cuenta de que, mucha ideología de género, mucho apoyo a la inmigración ilegal, mucho abanico arco iris, mucho andalucismo, es como si Moreno Bonilla se hubiese afiliado de incógnito al PSOE de hace 20 años.
El presidente popular de Andalucía acaba de realizar una remodelación de un gobierno que nos decía que funcionaba de maravilla, pues parece que no, ya que ha cambiado casi todo lo que decía que iba bien, se ha auto enmendado a sí mismo y a su gestión. Por muchas caras que nos cambie Juanma, como le gusta que le llamen, si no cambian las políticas, de nada sirve, seguirá siendo una estafa a sus votantes que no arreglará los problemas de los andaluces.
Lo que ha sido de traca es la gestión en Sanidad, la consejera ha sido cambiada, con lo que Moreno Bonilla reconoce como se le ha ido de las manos la atención sanitaria que recibimos los andaluces, con las insultantes listas de espera, las quejas de los profesionales y sobre todo, su incompetencia en la gestión. Y en la de Educación, algo parecido, otra de las principales competencias gestionadas horriblemente mal.
Sorprende la decisión de mantener en sus sillones, entre otros, a la consejera de Igualdad, cuando la Dependencia andaluza tiene las listas de espera disparadas, ya vamos por 585 días en el reconocimiento de las ayudas, mientras que miles de andaluces fallecen cada año esperando unas ayudas que no niegan a los inmigrantes ilegales. Juanma afirma tener un gran corazón con los menas, pero por lo visto, no le queda para nuestros padres y abuelos.
Eso sí, ha aumentado el número de consejerías y todos se han subido el sueldo, es decir, más gasto político que tenemos que pagar todos los andaluces, ellos cada vez ganando más y cada vez más andaluces en la pobreza o al borde de ella.
Tras seis años de gobierno del PP, Andalucía sigue en el furgón de cola de las regiones más pobres de Europa, en la que solo se crea trabajo temporal y precario, y que cada vez son más los andaluces que, como no llegan a final de mes, cobran las ayudas del hambre.