Mientras que Pedro Sánchez
ultima sus acuerdos con los que “quieren lo peor para España”, y por lo tanto,
lo peor para la ciudadanía española, para nosotros, el ambiente se está
radicalizando sobremanera. Los representantes de los partidos constitucionalistas
(PP, Cs y VOX) son acosados sistemáticamente en todas sus apariciones públicas
por esas hordas radicales alentadas por todos aquellos partidos que quieren que
España se nos vaya por el desagüe.
Pero ha habido un salto exponencial
en el sistemático “escracheado” que protagoniza la izquierda totalitaria y sus
socios separatistas, pues sus objetivos han dejado de ser solo políticos, ahora
ya hasta le impiden actuar a artistas y cantantes como le acaba de ocurrir a
Marta Sánchez en Cataluña, por lo visto culpable de interpretar una canción
patriótica no hace mucho, esto ya no se puede consentir. Lo han “batasunizado”
todo porque saben que eso les funciona, porque saben que con un Gobierno de
España que no hace cumplir la ley, eso les hará ser dueños de nuestras calles.
Tengo 62 años y estoy en
condiciones de afirmar, que desde la Transición nunca hubo menos libertad en mi
país.
Pero lo peor no es lo que
está ocurriendo, lo peor es lo que se cuece, pues Sánchez va a facilitar que el
País Vasco fagocite al histórico Reino de Navarra, y que Cataluña haga lo
propio con el histórico Reino de Valencia y las Baleares. Se va a permitir que
quienes no pasaron en la historia de ser un simple condado subyuguen a
territorios, a antiguos reinos, poseedores de una historia gloriosa que para sí
la quisieran muchas naciones.
Por ello es muy importante
que, en las elecciones del próximo domingo, los españoles sean conscientes de
lo que se juegan ellos y su Nación, pues impidiendo que la izquierda ocupe el
poder en CCAA y ayuntamientos, a Sánchez y sus cómplices, les será mucho más
difícil perpetrar lo que tienen previsto.
