Tras las últimas informaciones aparecidas sobre las andanzas criminales del expresidente, José Luis Rodríguez Zapatero, en cualquier democracia occidental ya estaría detenido o al menos imputado, pero esto es España y hace bastante tiempo que dejamos de ser esa democracia que creíamos ser.
Desde que detuvieron a su jefe, el exdictador Nicolás Maduro, del que ha sido su principal embajador en el mundo, Zapatero se ha mantenido alejado de los medios sabedor de que le iban a preguntar sobre los pagos que recibió del asesor de Plus Ultra, Julio Martínez, en concepto de «consultorías globales» durante un periodo de seis años a través de la sociedad Análisis Relevantes, una sociedad que se creó sobre la marcha y en paralelo a la millonada que le dio Sánchez a Plus Ultra.
Según Aldama, de los 53 millones que le regalaron a esa compañía aérea, diez fueron a para a la Internacional Socialista, medio kilo al bolsillo de Zapatero y algo más al bolsillo de sus hijas. Esta operación fue otro atraco a mano armada a los españoles, pues ese dinero salió de los abusivos impuestos que pagamos.
Resulta bochornoso, que un expresidente que sigue manteniendo numerosos privilegios que también le pagamos todos los españoles, se dedique al tráfico de influencias y a prestarle servicios a regímenes liberticidas. Zapatero ha trabajado y sigue trabajando para todos esos países que conforman el llamado “Eje del Mal”.
Ahora nos dice que tiene derecho a ejercer su actividad privada y que lo hace conforme a la legalidad. Reconoce los cobros recibidos, pero se desvincula por completo del rescate de la aerolínea Plus Ultra, ejecutado por el Gobierno de Pedro Sánchez en 2021.
Pero Zapatero, el cómplice de un régimen asesino como el venezolano, uno de los principales valedores del dictador Maduro, ha tenido también la desfachatez de atribuirse parte del mérito del proceso de cambio que se está llevando a cabo en Venezuela, afirmando que lleva desde 2015 trabajando para ello.
Repito, con la información que se tiene de los manejos de Zapatero, lo normal sería que la justicia ya hubiese actuado contra él.
Esto parece una película de Hollywood con un trasfondo español
Desgraciadamente no le van a llevar a Soto del Real