En medio de las catastróficas consecuencias que está produciendo la Borrasca Leonardo, sobre todo, en el sur de España, como consecuencia de las torrenciales lluvias y los fuertes vientos, me sorprende sobremanera que desde los grandes medios no se diga ni pío sobre el hecho de que los mentirosos que llevan más de medio siglo pretendiendo asustarnos con ese supuesto “cambio climático” y con la irreversible desertificación de la península ibérica, han quedado al descubierto, pues no se recuerda que en España hubiese tantas reservas de agua como las que hay hoy y a esta hora.
Pero no solo se les ha caído la careta en lo referente a la desertificación de la península ibérica, la gran mayoría de sus predicciones catastrofistas nunca se cumplieron.
¿Os acordáis de aquel rollo que nos contaban hace medio siglo sobre las tendencias de enfriamiento global que darían paso a una nueva «mini edad de hielo» que según ellos iba a comenzar en cuestión de pocos años?
¿Os acordáis de aquella predicción de que naciones enteras podrían ser borradas de la faz de la Tierra por el aumento del nivel del mar si la tendencia del calentamiento global no se revertía antes del año 2000?
¿Os acordáis de aquello de que el nivel del océano subirá hasta un metro, lo suficiente como para cubrir las Maldivas y otras naciones insulares planas?
¿Os acordáis de aquella gran mentira de Al Gore declarando en una conferencia climática de la ONU que nuevos datos sugerían que el manto polar ártico podría desaparecer durante el verano en tan solo cinco o siete años, es decir, en 2016 a más tardar?
Y para terminar con los ejemplos ¿os acordáis de aquellos científicos y alarmistas climáticos que predijeron que la ciudad de Nueva York desaparecería bajo el agua debido a las inundaciones causadas por el cambio climático?
Estoy de acuerdo en que el clima está en continuo cambio desde que existe este planeta, pero mantengo mi escepticismo sobre el alcance del impacto que produce el ser humano en ese cambio. Los hombres, en lo que realmente somos decisivos es en el medio ambiente y ahí es precisamente donde debemos de ser exigentes al máximo, tras un incendio debemos repoblar, si un rio está sucio y contaminado, debemos limpiarlo, así de sencillo.
Los que llevan tantas décadas envenenándonos con ese supuesto “cambio climático” que pregonan, son simples sicarios de quienes lo utilizan para implantar agendas ideológicas que pretenden cambiar nuestro modo de vida y arrebatarnos nuestras libertades, así de simple.
¿Porqué no puede ser la la borrasca Leopardo?
Da igual