Sevilla ha sido
históricamente la plaza fuerte del PSOE, pues bien, Pedro Sánchez solo ha sido
capaz de reunir apenas a mil personas en un acto. No olvidemos, que se nos dice
que en Sevilla hay cerca de diez mil afiliados con carnet del PSOE. Parece
evidente, que a Sánchez ya no le apoya ni siquiera una parte importante de sus
propios afiliados.
El fracaso rotundo de Sánchez
en Sevilla, es el fracaso de “su” PSOE, pero en absoluto lo veo como el fracaso
del PSOE, pues más bien puede ser el comienzo de la defenestración de todos
aquellos que han apartado a ese partido de la senda de la cordura, si alguna
vez la tuvo, y del constitucionalismo.
La mayoría de los españoles,
y hasta muchos socialistas, le dan la espalda al proyecto de un farsante que se
mueve únicamente por el interés personal y que en esa clave, es capaz incluso
de poner en riesgo a la Nación, a la Constitución, a nuestras libertades
individuales, y por ende nuestro futuro y el de nuestros hijos. Los hechos
dejan clara la falsedad de los pronósticos electorales del CIS y los datos poco
creíbles que nos ofrecen la mayoría de las empresas demoscópicas.
Lo de Sevilla, contrasta
enormemente con el gran éxito, con el nuevo éxito de VOX, ésta vez en Leganés,
donde casi nueve mil personas asistieron dando un aviso de lo que puede pasar
el 28-A.
Pese a lo que transmiten los
medios, mi percepción personal es que, pese a que el PSOE se beneficia del
hundimiento de Podemos, no está claro que vaya a ganar las elecciones, que
Ciudadanos cae y que posiblemente sea el cuarto partido, y lo más novedoso, que
VOX podría estar en disposición de disputarle el triunfo al PSOE. Y esto
ocurre, porque debido a la brutal campaña mediática contra VOX para intentar
demonizarlo, un porcentaje muy elevado de los que les van a votar, simplemente
no lo declaran para evitarse posibles problemas, lo que hace que los sondeos
estén todos muy desviados. Y para mí, el resultado del PP es una auténtica
incógnita.
