Los mismos que nos decían de
cara a las elecciones andaluzas que votar a Vox era darle de nuevo el triunfo
al PSOE, algo que tras el 2-D quedó demostrado que era una absoluta falsedad,
pues fue todo lo contrario, ahora de cara a las generales vuelven a sacar a
relucir la antigualla del famoso “voto útil”.
Tras escuchar las
afirmaciones de Michavila, en nombre de una de las más “prestigiosas” empresas
demoscópicas de nuestro país, en las que sostenía, que mientras el voto de
izquierdas se iba a aglutinar en el PSOE ante el hundimiento de Podemos, la
derecha estaba dividida en tres marcas, por lo que perdería representación en
el Congreso, y que sería terrible en el Senado, donde debido a esta
circunstancia de división, el PSOE arrasaría, dio una absurda solución.
La solución que da Michavila
es, como no, que los votantes “no de izquierdas” den su voto en masa al PP al
menos para el Senado. Michavila parece olvidar algo importante, que para muchos
de nosotros, la prioridad ya no es la de evitar que la izquierda gobierne y lo
haga una derecha cobarde que no cambie nada, nuestra prioridad es que quien
llegue al poder haga los cambios de calado que garanticen la continuidad de
nuestra Nación y nos devuelvan esa igualdad que se nos ha arrebatado a los
españoles.
El PP dispuso de mayoría
absoluta con Mariano Rajoy, y menos en lo económico, en lo demás hizo
seguidismo de las políticas de Zapatero, pudo cambiarlo todo y nada cambió. Pedirle
ahora a un posible votante de Vox que le dé su voto al PP para que se lleve un
rato vomitando tras votar, perece ridículo.
Personalmente, estoy
convencido de que conforme nos vayamos aproximando al 28-A se va a ver más
claro, que el PP y Ciudadanos, pierden apoyos, y que por supuesto, Vox continúa
ganándolos. Incluso no descarto que los de Santiago Abascal se conviertan en la
fuerza más votada entre los tres partidos constitucionalistas.
No olvidemos que, a fecha de
hoy, Vox es el partido que con diferencia tiene más capacidad de convocatoria,
llena a reventar cualquier recinto en cualquier lugar de España, es el que más
tirón tiene entre la juventud, y en RRSS arrasa. Hace tiempo que Vox dejó de ser
un partido político para convertirse en un imparable movimiento social que
aglutina a gente plural de todas las edades.
Y lo más curioso de todo es,
que mientras más etiquetas negativas le ponen a los de Abascal, esa mayoría de
medios de comunicación tóxicos que apoyan al “Frente Popular”, más fuerza
adquiere ese “orgullo de pertenencia” que exhiben los militantes, afiliados, y simpatizantes de Vox.
Todos los desmanes cometidos
por los sucesivos gobiernos de nuestra democracia han conseguido, que el león que
permanecía dormido despertase, ahora está más despierto que nunca y dudo que se
duerma de nuevo.

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