La izquierda y su feminismo
marxista se han apropiado del que era “Día de la Mujer Trabajadora”, día que se
creó para una cosa y que ahora ha sido secuestrado por quienes en absoluto
defienden los intereses de todas las mujeres, en todo caso, solo las que
profesan su perversa ideología, esa del feminismo rancio y la ideología de
género.
Esa mayoría de ciudadanos
españoles que pretendemos todo lo contrario del feminismo, es decir, los que
perseguimos la igualdad real entre hombres y mujeres, entendiendo que todas las
personas indiferentemente de su sexo tienen los mismos derechos, nos
contraponemos a ese concepto de mujer impulsado por los «lobbies
feministas radicales”, la mayoría de los medios de comunicación, y esa fauna de
partidos políticos de izquierda, en el que «se arrincona la
maternidad».
El feminismo ha usurpado la
representación exclusiva y excluyente de la mujer en España. El feminismo
supremacista de género ya no cuenta con la confianza de los españoles, ni
siquiera de la mayoría de las propias mujeres, quienes ya se han dado cuenta de
la necesidad de abolir la injusta y dañina Ley de Violencia de Género, esa que hace que aumenten las muertes de mujeres y los suicidios de hombres. Al
feminismo y a la izquierda que lo protege se le ha visto ya demasiadas veces el
plumero, pues su “industria” está diseñada para conseguir grandes cantidades de
dinero público del cual solo llegan a las “víctimas reales” una
insignificancia, en Andalucía en 2018 solo el 2,8% del total, el resto, casi
todo, para promocionar su ideología y pagar suculentos sueldos a su legión de
comisarias ideológicas.
