Debido a la convocatoria de
elecciones generales para el 28 de abril, y a la convocatoria múltiple,
europeas, autonómicas y municipales, del 26 de mayo, están apareciendo en los
medios de comunicación sondeos electorales para todos los gustos, aunque la mayoría
coincide en que la suma PP-Cs-VOX conseguirá una holgada mayoría sobre el PSOE
mas todos los partidos antiespañoles en los que tendría que apoyarse de nuevo.
Lo que sucede, es que al
igual que pasó en las encuestas realizadas antes de las andaluzas, es
prácticamente imposible predecir ni de cerca cuantos españoles le darán su
apoyo a VOX, un factor que prácticamente invalidas cualquier sondeo realizado
en la actualidad. Todos indican que VOX cosechará unos excelentes resultados en
todas las citas electorales, en las generales ya hay quien les da casi 50
escaños. Se da por hecho, que superará ampliamente a Podemos, y otros, incluso
le dan opciones de superar a Ciudadanos. Parece evidente que, en estas
circunstancias, cuando una parte importante del voto de los de Abascal se
mantiene absolutamente en secreto, nadie está capacitado para hacer
pronósticos, pues sirven de poco. Lo de VOX es muy curioso, mientras los que
dan la cara expresan su “orgullo de pertenencia”, los otros, los que temen
represalias, ocultan su voto, pero claro está, todos los votos suman.
Hay otro factor muy
importante, y no es otro que la falta de concreción de Rivera, pues afirma que
no pactará con Sánchez, pero dejando abierta la puerta del PSOE. Creo que el
líder naranja comete un gran error, ya que todos esos españoles que quieren
quitar el poder a la izquierda para que no siga poniendo en peligro nuestra
Nación, nuestra Constitución y nuestras libertades, no le darán su voto ante el
temor de que sirva para lo contrario de lo que pretendían al depositarlo.
