Manipulando “la violencia
contra la mujer”, el PSOE convocó una concentración ante el Parlamento andaluz,
en la que se corearon consignas propias, de un integrismo izquierdista y de un
feminismo supremacista, que deberían preocupar mucho a nuestra sociedad.
Parece evidente, que la
izquierda no ha digerido aún su derrota electoral, y que ayer se atrevió a
escrachear a la propia Democracia, acosando y hostigando a quienes los
andaluces le han dado el mandato democrático del cambio para que desinfecten
una Andalucía colonizada durante casi cuarenta años por la corrupción
socialista. Parece que la izquierda solo respeta lo que dicen las urnas, cuando
ellos ganan.
Las dos mil feministas
paniaguadas que ayer gritaron consignas, muchas de ellas soeces, no representan
ni mucho menos a la mayoría de las mujeres españolas, pues ya hay encuestas que
dicen, que dos de cada tres mujeres están contra la Ley de Violencia de Género,
y cuatro de cada cinco hombres. VOX denunció con toda razón la Ley de Violencia
de Género por injusta y discriminatoria, y ahora resulta, que la mayoría de los
españoles están en sus posiciones o cerca de ellas. VOX parece que ha ayudado a
que la gente se atreva a decir lo que piensa.
La mayoría de las feministas
que ayer se concentraron “contra la extrema derecha”, son en su mayoría
componentes de ese entramado parasitario que se meten en sus bolsillos la gran
mayoría del dinero destinado a las víctimas. Ven que se les puede acabar el
chollo y protestan.
