Mientras que el Tribunal
Supremo los juzga por rebelión, el presidente ilegítimo del Gobierno de España,
trata de tú a tú a los golpistas y se hace fotos con ellos con una sonrisa en
la boca.
Con la coartada de celebrar
un Consejo de Ministros en Barcelona, nuestro infame presidente, ha montado una
“minicumbre entre dos Estados” con el único fin de prolongar su estancia en La
Moncloa. Ha quedado claro, que el único objetivo, el único proyecto, el único
plan de Sánchez es el de aferrarse al poder.
La “baja de pantalones” de
Sánchez con el nazi Quim Torra y sus secuaces, se ve con claridad leyendo el
comunicado “de ambos Gobiernos” emitido por Moncloa, en el que Sánchez admite
“un conflicto” sobre el futuro de Cataluña, y se compromete “a avanzar en una
respuesta democrática a las demandas de la ciudadanía de Cataluña”. Nuestro
Gobierno, claramente, confunde a Cataluña con el separatismo y olvida a la
mayoría de catalanes que se sienten españoles.
El Gobierno, se olvida en
su comunicado, ni siquiera alude a que hay que respetar el Estado de Derecho y
la Constitución, y por supuesto, ni menciona el intento de Golpe de Estado que
perpetraron y siguen intentando, sus indeseables socios.
El Gobierno dice haber
hablado de todo, olvidando que el no puede hablar de todo, ya que solo puede
hablar de lo que cabe dentro de la Constitución.
Lo que ocurrió en Barcelona
ayer, fue simplemente una reunión entre dos gobiernos “golpistas”, pues ya
nadie duda de la complicidad de Sánchez con el nazi Torra. Sánchez conduce al
PSOE hacia el abismo electoral, y curiosamente, nadie de su partido dice ni
pío.
Con este PSOE, es con quien
prefiere hablar Ciudadanos en Andalucía, antes que con los patriotas
constitucionalistas de VOX.
