No hay que ser demasiado
inteligente, para darse cuenta de que la forma de actuar de Ciudadanos en la
negociación para formar un gobierno alternativo al del PSOE en Andalucía, está
siendo bastante extraña, y por supuesto, no entendible por esa gran mayoría de
andaluces que dieron a los partidos no de izquierdas un claro mandato en las
urnas.
Resulta muy sospechoso, que
cuando tras casi cuatro décadas de gobiernos socialistas, corruptos e
ineficaces, en Andalucía, existe la posibilidad de echarlos del poder, uno de
los dos partidos que pactando, pueden formar gobierno de coalición, se dedique
a insultar y a tratar de ningunear al único partido que con sus 12 votos les
puede dar la posibilidad de gobernar.
La intención de Ciudadanos
de, saltándose las propias normas del Parlamento andaluz, dejar fuera de la
Mesa a VOX, solo puede entenderse como que está jugando con dos barajas
distintas, por una parte, le dice a esa gran mayoría de votantes de derechas
que le han votado, que pretende apear al PSOE del poder, y por otra, intenta
cabrear al partido que hoy por hoy es llave, para que eso pueda frustrarse.
Conociendo el pasado lejano y
el más reciente de Juan Marín, y las excelentes relaciones que siempre ha
mantenido con el PSOE, cualquier estrategia, por muy enrevesada que esta sea,
es posible. Y no sería descartable, que encima, tras provocar ellos que VOX no
les apoyase, con la complicidad de los medios de comunicación, culparan a los
de Santiago Abascal de todo.
Si tú quieres que alguien te
apoye, te reúnes con él, le explicas tu programa de gobierno, y le das lo que
la ley marca, eso como mínimo.

Despué de votar a Felipe en octubre del 82, cambiar inmediatamente a PP….hasta convertirme en abstencionista y "antidemócrata" viendo la deriva de ESPAÑA, he vuelto a votar y creer en una aútentica democracia. Votando a VOX, por supuesto. Conocí a Santiago Abascal y, tras fundirme con él en un abrazo y "decirle que era miúltima bala", me miró a los ojos y me dijo "José Mª no te hará falta ni una mas". Su mirada y sus palabras desprenden honradez, claridad y, sobretodo, convicción en lo que dice. Con él, todos aprenderán a amar a ESPAÑA.