Lo que ocurrió ayer en las
elecciones autonómicas andaluzas es muy importante, pues los ciudadanos han
decidido desalojar del poder al partido que lo ha ostentado durante cuatro
décadas. Esta vez, de nada han servido los pesebres de voto cautivo, pues han
pesado mucho más, la corrupción, la pésima gestión, y el enchufismo insultante
practicado por los dueños del Régimen.
El PSOE ha ganado por la
mínima, pero socialistas y podemitas comunistas, han visto disminuir sus apoyos.
El partido Popular ha quedado segundo, aunque perdiendo muchos apoyos, y
Ciudadanos ha ganado doce escaños. Aunque el gran ganador ha sido VOX, pues ha
sorprendido a propios y extraños estrenándose en el Parlamento andaluz con doce
escaños. Como dice Santiago Abascal, VOX ha iniciado la Reconquista de los
Valores en estas elecciones.
El mandato de los andaluces
ha sido claro, hay que desalojar a la izquierda del poder e iniciar una
auditoria general para que salgan a la luz todos los delitos e irregularidades
que se hayan cometido durante cuatro décadas, hacer público el resultado, y a
continuación llevar ante los tribunales a los responsables. Las alfombras de
San Telmo hay que levantarlas.
No obstante, es justo decir,
que también ha influido muchísimo en el resultado, lo que está haciendo Pedro
Sánchez desde que ocupó La Moncloa, su alianza con comunistas, golpistas y
bilduetarras, no es aceptada por muchos de los suyos, y su gestión
guerracivilista, tampoco.
Pero aún no hay nada claro,
pues Ciudadanos no es de fiar. Lo normal sería, que Moreno Bonilla fuese
presidente de un gobierno con Ciudadanos que contara con los apoyos puntuales
de un VOX en la oposición o incluso como socio de gobierno, aunque mucho me
temo, que a Ciudadanos se le está pasando por la cabeza pactar con el PSOE y
que Podemos se abstenga en la investidura. Si hace eso Juan Marín, Ciudadanos
se habrá suicidado, pues la gran mayoría de sus votantes son de derechas.
