Se juega mucho porque, o
sigue optando por ser gobernada por los de siempre, por esos que la tienen
situada inamovible en el furgón de cola de las regiones europeas y CCAA
españolas, por esos que crean tramas criminales para saquear las arcas públicas
y beneficiar a los suyos, por esos que se gastan nuestro dinero en cocaína y
puticlubs o, por el contrario, le dan la oportunidad a otros.
Esos otros son, el Partido
Popular, Ciudadanos y VOX. Evidentemente, a Podemos no lo incluyo, pues de
entrar en el Gobierno, empeoraría aún más la situación de los andaluces con sus
políticas siempre fracasadas y caducas, el comunismo no tiene cabida en una
sociedad moderna, en una sociedad que quiere seguir siendo libre.
Empiezo por Ciudadanos, pues
ellos han utilizado en esta campaña un lenguaje que sonroja, pues parece que
confían que a la hora de votar suframos todos, un ataque de amnesia, y
olvidemos que llevan cuatro años siendo los cómplices y los guardaespaldas del
gobierno regional más corrupto de Europa. Nada de lo que dicen ahora es creíble,
son oportunistas y trileros a la caza del votante pardillo.
El Partido Popular lleva
cuatro décadas acomodado en la oposición, tiene el peor candidato de su
historia, y utiliza en campaña a su líder nacional que nos dice que ahora su
partido va a hacer lo contrario de lo que hizo cuando tenía mayoría absoluta y
podía cambiarlo todo. Credibilidad cero, perdieron su oportunidad, la
desaprovecharon.
Nos queda VOX, el partido al
que voy a darle mi confianza. España, llevaba mucho tiempo dormida y su corazón
estaba casi parado, entonces llego un nuevo partido, y como si de un
desfibrilador se tratara, puso el corazón de nuestra Nación a cien y empezó a
despertar a ese patriota que la mayoría de los españoles llevamos dentro.
Pese a opinar de política a
diario, reconozco que estaba bastante desesperanzado por lo que está ocurriendo
a diario en nuestro país, por las grandes crisis que padece y que veía se
agravaban a diario. Pero llegó VOX con un discurso claro y valiente, sobre
todo, español, y todo cambió. Para entender lo que digo, solo hay que acudir a
un acto y escuchar a Santiago Abascal, solo hay que formar parte de un paisaje
de banderas nacionales, de escuchar nuestro himno, y empezar a notar como se te
humedecen tus ojos, solo hay que escuchar propuestas razonables, propuestas que
de seguro solucionarían casi todo y pondrían a España en la senda de volver a
ser una gran Nación de nuevo.
Parece que no he sido el
único en percibir esto, en Andalucía ningún partido ha sido capaz de movilizar
ni a la mitad de gente que VOX, evidentemente, algo está cambiando, y por fin
para bien.
