Por orden de Pedro Sánchez,
su hombre de confianza, Pablo Iglesias, se ha reunido en la cárcel con Oriol
Junqueras, con Iñigo Urkullu, y ha hablado con Puigdemont, para convencerles de
que apoyen estos Presupuestos Generales del Estado que nos conducirán a la
ruina. A cambio, les está ofreciendo, acabar con la unidad de España, pues el
Estado plurinacional que ofrecen es eso, romper España y arrebatarle al pueblo
español su soberanía.
Estos políticos del Frente
Popular, radical, republicano y antiespañol, están negociando la rendición del
Estado al separatismo, nuestras libertades constitucionales, y la monarquía
parlamentaria. El Gobierno y sus socios, quieren transformar nuestra
democracia, en un régimen autoritario, mediante el más absoluto desprecio a lo
que dicta la Constitución y resto de leyes vigentes.
Y mientras esto sucede,
aparece un sondeo electoral solvente, en el que ya se refleja la imparable
subida de Vox, que a fecha del sondeo ya figura con más del 5% de los votos, lo
que extrapolado a escaños lo situaría cerca de los diez diputados. Al Partido Popular
le dan el 23% y a Ciudadanos el 20%.
A raíz de este sondeo, la
derecha mediática, principalmente a través de sus tertulianos, se están
atreviendo a acusar a Vox de que va a ser el culpable de que pueda repetir un
gobierno de Frente Popular. Un razonamiento que abochorna, pues Vox ha llegado,
gracias a que el PP ha abandonado los valores y los principios de la derecha
española, van de cobardes, acomplejados, y hasta corruptos. Rajoy, pudo evitar
la Moción de Censura de Sánchez, y no lo hizo. Vox puede ser la solución, pero
desde luego, no es culpable absolutamente de nada.
