El PSOE lleva gobernando
Andalucía desde hace ya 37 años, y por la información que tenemos desde hace ya
varios, podemos afirmar sin temor a equivocarnos, que lo ha hecho operando al
estilo de cualquier banda criminal. La Junta de Andalucía en manos socialistas,
ha ido creando una tela de araña de tramas delictivas encargadas de desviar
fondos públicos de una manera absolutamente discrecional basadas en el
favoritismo y el nepotismo.
El diario ABC, acaba de publicar
una información basada en informes de la Guardia Civil, sobre las prácticas
delictivas de la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (Faffe), en los
que se puede comprobar, como lo de gastarse el dinero público en puticblus,
empieza a ser solo la anécdota, pues en ese ente, la Junta repartía tarjetas de
crédito opacas a todos sus amiguetes, adjudicó casi nueve mil contratos
irregulares, a familiares y simpatizantes socialistas, y concedió
adjudicaciones irregulares por un total de 50 millones de euros “a su gente”.
Andalucía es el gran
cortijo del PSOE, y según los sondeos electorales, todo parece indicar que lo
va a seguir siendo. Todo parece indicar, que los andaluces prefieren estar
gobernados por estos corruptos, aunque les sigan robando a ellos el presente y
a sus hijos el futuro.
¿La Intervención General
del Estado, gobernara quien gobernara, para que ha servido? ¿Nadie se ha
atrevido a supervisar lo que hacía la Junta de Andalucía durante casi cuatro
décadas? Es como si el PP y el PSOE tuvieran firmado un pacto de “yo te dejo
robar y tú me dejas a mí” en los territorios que controlaban de siempre.
