Posiblemente, no haya en todo
el año, un día en el que se desborde el patriotismo como en el Día de la Fiesta
Nacional, y ayer pudimos comprobarlo.
En Madrid, la familia real
encabezada, por nuestro Rey y Jefe del Estado, presidía los actos
conmemorativos del Día de la Fiesta Nacional, acompañado por las máximas
autoridades del Estado, con desfile militar incluido. Muchos españoles les
acompañaron, destacando los continuos “Viva el Rey”, y los continuos gritos de reprobación
a Pedro Sánchez, un presidente del Gobierno que cada vez más es percibido como
ese político sin escrúpulos que llegó al cargo de manera, legal pero ilegítima.
Como no podía ser de otra
manera, en la recepción que ofrecieron los reyes en el Palacio Real, y cuando
saludaban a todos los invitados, Sánchez y su esposa dieron la nota, haciendo
un absoluto ridículo al equivocarse en relación a lo que marca el férreo
protocolo del acto, pues pretendían, recibir y saludar, a todos los invitados
tras los reyes, por lo que fueron reprendidos y apartados.
Por su simbolismo, la enorme
manifestación que tuvo lugar ayer en Barcelona, fue el otro referente del día.
Convocados por la plataforma “Espanya i Catalans”, y con la asistencia de
representantes de los verdaderos partidos constitucionalistas, Partido Popular,
Ciudadanos, Vox y UPYD, recorrieron Barcelona unos 300.000 españoles, bajo el
lema “Somos los catalanes legales y leales a España”. La no asistencia de
ningún representante del PSOE ni del PSC, demuestran claramente en que
trinchera se han situado los socialistas.
Mientras que el Gobierno de
España es cómplice de quienes pretenden romper España, la mitad de Cataluña que
no se ha dejado intoxicar, ni por las mentiras ni por el dinero de la Generalidad,
sale a la calle con valentías y sin complejos, bajo miles de banderas
rojigualdas y exhibiendo su lealtad a nuestro Rey.
