Este nefasto Gobierno que
padecemos, es una auténtica caja de sorpresas. Desbordado por las continuas
informaciones que aparecen en los medios, les acusa de malas prácticas, y pide
revisar en el ámbito de la Unión Europea “la libertad de expresión y el derecho
a la información”. Vamos, que al igual que siempre ha hecho cualquier
dictadorzuelo, pretenden amordazar a la prensa.
El PSOE, y la izquierda
“española” en general, lo que deben entender, es que no se puede formar un
gobierno con golfos, y por ello, la prensa es libre de sacar a la luz los
trapos sucios de esos golfos. El
ministro de Cultura y Deportes, tuvo que dimitir por defraudar más de 200.000
euros a Hacienda; la ministra de Sanidad dimitió, por claras irregularidades en
su máster; el presidente Sánchez, se niega a dimitir pese a que se plagió su
tesis doctoral; el ministro de Ciencias, Innovación y Universidades, se niega a
dimitir, pese a que creó una sociedad instrumental para eludir el pago de impuestos
de sus viviendas de lujo; y lo de Dolores Delgado, ministra de Justicia, es aún
mucho más grave, y se niega a dimitir.
Dolores Delgado, nos mintió
en cinco ocasiones y, además, todos lo hemos oído en audios, conocía que el
corrupto ex comisario Villarejo, creó una agencia de modelos para extorsionar a
políticos y empresarios; y reconoce que jueces y fiscales tenían sexo con
menores en Colombia. Ella era fiscal en ejercicio y no lo denunció, más bien se
dedicaba a jalear las hazañas delictivas de las peligrosas compañías de su
círculo íntimo.
Debemos situarnos para
entender por qué Sánchez aún no ha destituido a Delgado. Ella es la nº 2 de
Baltasar Garzón, que es quien realmente lleva el ministerio en la sombra, y
como ambos son colegas de los de las cloacas, lo mismo, mediante información
sensible, tienen cogido a Sánchez por los cataplines, algo en absoluto
descartable.
