La Oficina de la Propiedad Intelectual
de la Unión Europea estima que anualmente, la venta de productos falsificados
genera un daño a nuestra economía, a los fabricantes, de casi 6.200 millones de
euros y una pérdida de 40.000 empleos. Y qué decir de la pérdida de empleo y de
ventas en los comercios que sí que pagan sus impuestos.
Detrás de los manteros, hay
todo un entramado criminal que mueve miles de millones de euros. Hablamos de
redes de crimen organizado con un importante trasfondo, que es el del blanqueo
de capitales por parte de los exportadores y mayoristas que surten a las
mafias.
El Gobierno de turno, no
blinda nuestras fronteras y permite que entren inmigrantes ilegales, muchos de
ellos, nada más llegar son reclutados por esas mafias, y el número de manteros
crece y crece cada mes.
Ayuntamientos como los de
Madrid y Barcelona, gobernados por Podemos gracias al PSOE, no solo protegen a
los manteros, además, en marzo presentaron una propuesta de ley para que se
despenalice la venta ambulante ilegal, en vez de proteger a sus fabricantes y
comerciantes, a los que sí que pagan impuestos, parecen querer arruinarlos. Quienes
gobiernan Madrid y Barcelona, son auténticos bandidos que nunca miran por el
interés general y que claramente quieren destruir la sociedad que hemos
construido durante décadas.
En la Costa del Sol se está
produciendo un fenómeno aún más preocupante, pues si en las grandes capitales
los manteros huyen ante la presencia de la policía, allí les plantan cara y les
agreden, y eso que los ayuntamientos costasoleños sí que pretenden erradicarlos.
La permisividad con la
inmigración ilegal conlleva grandes males para nosotros, y el problema de los
manteros es solo uno más. Tarde o temprano, tendremos que blindar nuestras
fronteras o seguir con las actuales políticas y suicidarnos como sociedad.
Ya que nuestros políticos
no cumplen con su obligación de cumplir y hacer cumplir las leyes, ya es hora
de que nos concienciemos los ciudadanos y no les compremos absolutamente nada a
los manteros, pues de lo contrario, le estaremos haciendo daño a nuestra
economía, y perjudicando a muchos de nuestros compatriotas.
