Es un dato incontestable,
que la religión mayoritaria de la ciudadanía española es la católica, de hecho,
casi el 75% de los españoles se declaran católicos, aunque solo la cuarta parte
de ellos se declaran practicantes.
También conviene recordar,
que nuestra Constitución define como aconfesional, que no laico, a nuestro
Estado, y recuerda, que los poderes públicos, deben respetar las creencias de
la sociedad.
Pablo Iglesias, mandamás de
Podemos, partido claramente cristianofobo, lleva tiempo pidiendo e intentando
que se elimine la Misa de TVE. Puede que hasta esa haya sido una de las
condiciones para dar sus votos a Pedro Sánchez para que saliera adelante la
Moción de Censura que le hizo presidente.
Pero a esta rancia
iniciativa podemita se están sumando extraños apoyos. Mi partido, UPYD, por
medio de su número 2, Javier Bezares, ha hecho público un comunicado, en donde
entre otras cosas, le pide al Gobierno la eliminación de la Misa de La 2, algo
que me ha dejado muy sorprendido, pues la que se supone es la postura oficial
del partido al respecto, en absoluto coincide con la opinión de la mayoría de
sus militantes, ya seamos católicos o agnósticos.
Hay cientos de miles de
ancianos y enfermos, todos ellos con serios problemas de movilidad, a los que
les es imposible desplazarse a una Iglesia para cumplir con sus obligaciones
religiosas, y gracias a la Misa de La 2 su necesidad es satisfecha. Para ellos,
la Misa de la cadena pública es un gran servicio público que reciben.
Progresistas sensibles a
las necesidades de los distintos colectivos, en este caso a uno de los más
débiles y vulnerables, si, “progres” ideologizados, insensibles y ajenos a las
necesidades de la gente, no.
La Misa de La 2 no
adoctrina a nadie, pues su visión no es obligatoria, yo de hecho jamás la he
visto, pero en mi familia, algunos de los más ancianos si lo hacen.
Si a la hora de emitir un
comunicado, miramos más por la ideología que por las personas y sus necesidades,
mal vamos.
