Mañana por la tarde tiene
programado Vox un acto público en Algeciras, en el que dará a conocer sus
ideas, principalmente, en relación a la inmigración ilegal. Por todos es
conocido, que Vox se opone, al igual que cada vez más españoles, a esa
avalancha de ilegales que llega sin cesar, y que aboga por unas fronteras
seguras, y por una inmigración legal y reglada.
El acto iba a tener lugar
en el salón de un conocido hotel de esa localidad gaditana, pero gracias a las
amenazas vertidas contra sus propietarios, por parte de la izquierda radical y
de las ONG que se benefician del tráfico ilegal de personas y que trabajan en
coordinación con las mafias, el hotel se ha echado atrás y ningún otro se
atreve a dejarles un salón. Por ello, el acto tendrá lugar en una conocida
plaza pública.
Como demócrata que soy,
entiendo que cualquier partido político legal, tiene todo el derecho del mundo
a realizar actos políticos donde le plazca, independientemente de que me gusten
más o menos las ideas que transmita. Echo en falta, el pronunciamiento de PP,
PSOE, Ciudadanos y demás partidos constitucionalistas, sobre lo que está ocurriendo en Algeciras. El
tiempo pasa, pero nada ha cambiado, a Rosa Diez (UPYD) no le permitieron en su
día hablar en una universidad. Entonces, entre los que se lo impidieron estaba
Pablo Iglesias.
Espero y deseo, que el acto
se pueda desarrollar con absoluta normalidad, pero mucho me temo, que las
amenazas pueden hacerse realidad y aparecerá la violencia totalitaria de
quienes están siempre contra la libertad y la democracia.
Espero y deseo, que los
Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado cuenten con los efectivos necesarios
para impedir que los violentos totalitarios impongan su ley y que los de Santi
Abascal no vean conculcados sus derechos.
