La “Ley de Venganza
Histórica” se ha convertido en el gran instrumento de socialistas y comunistas,
de su proyecto de revanchismo y humillación a quienes tuvieron la osadía de
ganarles nuestra Guerra Civil. Utilizando el poder que han alcanzado en las
instituciones, gracias casi siempre a pactos de perdedores, pretenden ganar en
los despachos lo que perdieron hace ochenta años en los campos de batalla.
Pretenden borrar de la historia a los del otro bando.
Tras quitar de las calles
de nuestras ciudades los nombres de los vencedores de nuestra contienda civil,
tras pervertir la educación de nuestros hijos con falsedades que
sobrepasan límites inimaginables, ahora
han llegado a la siguiente fase, profanar las tumbas de todos los familiares de
Franco.
El ayuntamiento gallego de
Ferrol está en manos de los podemitas de Ferrol en Común, tras enterarse de que
el nicho 48 del cementerio de Catabois pertenece a la familia Franco, y que
allí están enterrados los abuelos de Franco, una hermana y una tía, han
decidido someter a votación que hay que expropiar el nicho y exhumar los restos
“para que ningún fascista repose en ese suelo”. Pero para iniciar los trámites
administrativos oportunos para recuperar la propiedad del panteón el
ayuntamiento, a los votos podemitas y del BNG, habría que sumar los del PSOE,
veremos que es lo que deciden los socialistas gallegos.
No puede ser, que el
derecho de una persona a descansar eternamente en un cementerio dependa del
signo político del consistorio, y que este, a su antojo, pueda desenterrar a
quienes derrotaron a los de su ideología en el pasado lejano. El odio que
despliega la radicalizada izquierda antiespañola puede algún día, de nuevo,
volver a derramar el vaso. Espero que no.
