Entre hoy y mañana, se
celebra en Madrid, el Congreso Extraordinario del Partido Popular, un
acontecimiento de suma importancia, pues los de la calle Génova eligen a su
nuevo líder, a su nuevo presidente, entre Pablo Casado y Soraya Saenz de
Santamaría.
La campaña realizada por los
dos aspirantes me ha parecido muy extraña, pues cuando lo normal hubiese sido,
que ambos hubiesen podido confrontar en un debate abierto a la opinión pública
en general, sus principios, ideas y programas, ante la negativa a celebrarlo de
doña Soraya, este periodo ha quedado reducido a videos anónimos virales, a
leales de uno y otro haciendo declaraciones, a un candidato que nos hablaba de
recuperar los abandonados principios y valores, y a una candidata que nos
hablaba de hacer política.
Hay otra cosa que me ha
sorprendido mucho, quitando a ese tercio del partido que parece apoyar a doña
Soraya, todos los demás, la gran mayoría, no es que sean pro Casado, es que son
antisorayistas militantes. Esta mujer, ha conseguido en su trayectoria
política, con su manera de hacer las cosas, ser “odiada” por casi todos. De
hecho, se la acusa de ser la responsable con sus maquinaciones de la caída en
desgracia de todos los pesos pesados del partido en estos últimos años, algo de
verdad tiene que haber cuando tantos y tan diferentes se ponen de acuerdo en
apoyar al joven Casado.
En los informativos del mediodía de hoy de varias TVs, he escuchado unas declaraciones de Susana Díaz, presidenta socialista andaluza, sumándose al apoyo que ya mostró ZP a doña Soraya, evidentemente, si el PSOE la prefiere a ella, es que claramente es lo peor para España y para el Partido Popular. También he escuchado a Celia Villalobos, importante apoyo de doña Soraya, quien ha afirmado algo que me ha sorprendido, ha dicho que la mayoría de la gente del PP es de centro, y que Casado se ha radicalizado, por lo visto, en un partido presidido Soraya, ser de derechas sería ser radical. Sin comentarios.
Soy de los que piensan, que
Casado debe, y va a ganar, pero si ocurriese que ganara Soraya “por lo civil o
por lo criminal”, más bien por lo segundo, mucho me temo que el futuro del PP
se vería mucho más negro. Estampida de unos hacia Vox, y de otros hacia
Ciudadanos, y de ese 40% que se quede, los que aspiran a seguir viviendo de la
política, a luchar por los cerca de 60 escaños a los que quedarían reducidos.
