Antes de que el irresponsable
Gobierno que padecemos, decidiera “condenar a muerte al diésel”, debería haber
previsto las graves consecuencias que acarrearía esa decisión a nuestra
economía, y sobre todo, si lo que afirma está respaldado por la tecnología
actual.
La afirmación de la ministra
para la Transición Ecológica, de que el diésel tiene los días contados,
demuestran que desconoce los avances tecnológicos en la reducción de sustancias
contaminantes en los motores diésel, pues ya, los Euro 6, emiten la misma
cantidad de partículas que un vehículo de gasolina, pero menos CO2, por ser más
eficientes y consumir menos carburante.
En el mundo del transporte,
las energías alternativas no son una solución real y factible para estos
vehículos, el diésel es el único combustible que hay para camiones y autobuses.
Aumentar en 15 céntimos el precio del litro de diésel, supone, dar un terrible
mazazo al sector del transporte, sector que sufrió más que ninguno la crisis y
que ahora estaba saliendo de ella, y además, que aumenten los precios de todo,
algo que empobrecerá más a la población.
La producción de coches en
España, emplea al 9% de la población activa y supone el 10% de nuestro PIB. Al
Gobierno parece importarle poco las consecuencias de lo que pretende, por una
parte, quiere ganarse el voto del ecologismo y su entorno, y por otro,
disfrazar la equiparación fiscal del diésel a la gasolina con ese argumento
para así recaudar mucho más.
Lo que el Gobierno pretende,
se debe hacer durante años, dando tiempo a que fabricantes y distribuidores se
acomoden a la nueva situación. Dudo hasta que lo que quiere perpetrar este
Gobierno, sea legal, pues atenta gravemente contra el respeto a los derechos
adquiridos y la seguridad jurídica.
Tenemos un Gobierno, inepto e
irresponsable, que sigue una estrategia contraria al interés general, pero
claramente encaminada a obtener en dos años un resultado electoral que le
mantenga en el poder.
A partir de ahora, los
vehículos de gasoil van a dejar de venderse, y los fabricantes “se van a comer
con papas” los enormes stocks que tienen de estos vehículos, y además, a los
que ya tienen diésel, les va a ser imposible revenderlos como usados. Resultado,
ruina para todos.
Parece mentira, pero en tan
poco tiempo, este Gobierno no nos ha podido hacer más daño, llegar el PSOE al
poder, significa ruina, y lo estamos comprobando día a día.
