Aunque sobre la Moción de
Censura presentada por el PSOE ya se han hecho multitud de análisis, pienso que
lo mejor es centrarse en lo evidente, y no seguir elucubrando.
Por la rapidez en
presentarla, todo parece indicar, que Pedro Sánchez esperaba la mínima
oportunidad que le diera la actualidad política para intentar de nuevo
satisfacer su gran obsesión, que no es otra, que ser presidente del Gobierno de
España, pasar a la historia y garantizarse un futuro lleno de privilegios, y
sin estrecheces de ningún tipo.
La única oportunidad que
tiene Sánchez para llegar a La Moncloa, pasa por encabezar una alianza que
reedite un Frente Popular de nefastos recuerdos para este país. Necesitaría los
votos de los dos partidos golpistas catalanes, del fugado Puigdemont, del
encarcelado Junqueras, y de Torra, tipo al que hace pocos días comparó con Le
Pen; necesitaría los votos del brazo político de ETA, EH Bildu, y por supuesto
los de Podemos, que entiendo que tendría garantizados. Hasta el PNV, que tras
sacar su gran tajada por su apoyo a los PGE, lo mismo estaría dispuesto a
“negociar” de nuevo con Sánchez su apoyo a cambio de más botín.
Los de Rivera, evidentemente,
no van a apoyar esta moción, ellos quieren elecciones, y solo la apoyarían si
fuese un mero instrumento para convocarlas. Ellos saben que los sondeos les
favorecen y no apoyarían en ningún caso un gobierno de Sánchez que con tal de
recuperar votos, arruinaría las arcas públicas dándole a todos lo que pidan, imitando
al más puro Zapatero.
Lo que nos espera, si la
moción prospera, ayer nos dio el primer aviso, bajón de la Bolsa y aumento de
la prima de riesgo. Todo lo mejorado en el aspecto económico desde la última
vez que el PSOE gobernó y arruinó España, recordemos que nos dejaron hundidos
económicamente, todo lo mejorado, Sánchez puede cargárselo en muy poco tiempo.
Aviso a navegantes.
Aquí la pregunta es, si el
PSOE de Andalucía, si todos esos diputados leales a Susana Díaz, van a aceptar
votar al unísono con los partidos que son responsables de la sedición en
Cataluña, con los partidos que buscan acabar con el régimen constitucional de
1978, y con los herederos de los terroristas de ETA. No olvidemos, que no hace mucho,
Pedro Sánchez fue descabalgado de la Secretaría General del PSOE por intentar
lo mismo, y que el PSOE andaluz fue el gran protagonista de ello.
Pedro Sánchez, sufre
claramente un trastorno obsesivo que debería poner en manos de un especialista
y recibir la medicación adecuada.
Parece evidente, que el
principal problema que sufre España es la amenaza a su unidad nacional, y lo
que ayer perpetró Sánchez, en nada ayuda a solucionarlo.
Lo normal es, que los
nacionalistas que presten su apoyo a Sánchez lo hagan a cambio de algo, y ese algo,
seguro sería letal para todos nosotros, pero aunque de entrada no se diera
nada, por la alegría mostrada por todos ellos ante la posibilidad de echar a
Rajoy del poder, nos damos cuenta claramente que tienen muy claro que con Pedro
Sánchez de presidente les será mucho más fácil conseguir sus objetivos y romper
España.
Y no quiero terminar,
diciendo que yo también estoy hasta el gorro de Mariano Rajoy, de su forma de
gobernar, y de la corrupción de su partido, pero no podemos olvidar, que Pedro Sánchez
es el líder de un partido que ostenta el record de la corrupción, pues solo en
Andalucía han robado, entre el caso ERE, el de los Cursos de Formación y demás,
más de 2.000 millones de euros. En cuantía, los del PP solo son aprendices
torpes de los socialistas, por ello, la solemnidad del discurso de Sánchez, su
coartada era falsa, él no puede dar clases de honradez y honestidad política a
nadie.
