Estamos ante uno de esos
días, que lees las noticias, y te entra el pesimismo al ver cómo está el país,
y te haces la pregunta de siempre ¿esto tendrá arreglo?
El PNV reclama tras el fin de
ETA, el reconocimiento de la “nación” vasconavarra, quiere que aparezca en el
preámbulo del futuro estatuto vasco. La Euskal Herria que pretenden es hija del
terrorismo etarra, y solo es posible mediante la aniquilación de la identidad
navarra y su historia, una historia que para sí la quisiera el País Vasco y la
mayoría de las CCAA españolas. El partido que le dé al PNV lo que pide, que se
prepare para ser blanco de la ira de los españoles.
En una Cataluña, que
claramente ha perdido el norte, se ha celebrado un acto de homenaje y
desagravio, a Jordi Pujol y Marta Ferrusola, los capos mafiosos de un clan que
ha saqueado las arcas públicas catalanas. Este acto, jamás se habría producido
en una de las democracias de nuestro entorno, principalmente, porque en un país
serio, estos grandes delincuentes se estarían pudriendo en la cárcel. Dicen que
no están presos, porque tirarían de dosier y se tambalearía el sistema. Si por
tambalearse se entiende, que los sucesivos gobernantes deshonestos que hemos
tenido pagan por las supuestas fechorías que han cometido, yo firmo para hacer
público ese dossier.
El Tribunal Constitucional
admite los recursos de amparo de Junqueras y Sánchez contra varias decisiones
del Tribunal Supremo en el marco de la causa en la que ambos están procesados
por rebelión. Parece, que para el “Prostitucional”, los derechos fundamentales
de los golpistas podrían haber sido vulnerados. Qué pena, aquí somos
ultragarantistas hasta con quienes quieren destruir la Nación.
