Vivimos en un sistema
político, que en poco o nada se parece a las democracias del norte de Europa,
las que desde mi punto de vista se ajustan más a lo que entiendo por democracia
plena. En España es donde más claramente se ve, que quienes controlan los
medios de comunicación y las empresas demoscopicas, es decir, el poder
económico, decide quién será el próximo presidente.
Es evidente, que desde la
Transición, el poder económico apoyó principalmente a los populares, aunque
tampoco le importó apoyar en su momento a un PSOE moderado, socialdemócrata.
Cuando entró Podemos en el escenario político, los “listos” del PP pensaron que
les quitarían muchos votos a los socialistas y que así ellos ganarían siempre,
por eso les facilitaron su presencia en los medios. Pero el poder financiero
vio rápidamente el peligro que suponía una mayoría suficiente de PSOE-Podemos a
la que no le harían ascos en absoluto los nacionalistas, y entonces, a raíz de
ahí decidieron apostar por Rivera.
Ciudadanos era para ellos el
anti-Podemos perfecto, la casa perfecta para los desencantados, el destino
ideal incluso, para todos esos votantes del PP que renegaban de ese esperpento,
sin valores y sin principios, en lo que Rajoy había convertido el Partido
Popular que heredó de Aznar.
Ciudadanos dio el salto a la
política nacional con el dinero de quienes les pagan a sus trabajadores 800
euros, se fue nutriendo de oportunistas sin principios dispuestos a decir siempre
“si guana” a su líder, y fue creando su estructura nacional. Eso sí, antes hubo
que destruir a la molesta UPYD, para posteriormente utilizar algunas de sus
ideas más atractivas, en la absoluta certeza de que jamás las llevarían a
efecto, pues eran conscientes de que no se le puede morder la mano a quien te
da de comer.
Con los poderosos apoyos con
los que cuenta, Ciudadanos entró en las instituciones, eso sí, siempre sin
formar parte de ningún gobierno para así no desgastarse. Y el plan que
diseñaron para ellos parece funcionar a la perfección. En los sucesivos sondeos
electorales “dirigidos”, siempre le dan que crece, e incluso, que Rivera podría
gobernar este país.
Se podría dar la
circunstancia, que un partido que ni siquiera ha tenido la responsabilidad de
una consejería autonómica o de un ministerio, pase a gobernar este país. Como
mínimo, sería una apuesta de los ciudadanos bastante arriesgada. Desconozco
como gobernaría, pero desde luego, lo que sé, es para quien lo haría, no tengo
la menor duda, para esos que con su dinero los han aupado.
Y a los ingenuos decirles,
que al contrario de UPYD, que aspiraba a acabar con el chiringuito que los
partidos políticos tienen montado a nuestra costa en plan “parásitos chupadores
de sangre”, Ciudadanos aspira claramente a sumarse a ese sangriento banquete. Ni
se les pasa por la cabeza regenerar ni nuestra “democracia” ni nuestra
sociedad.
