El día 12 de febrero de 2018,
pasará a la historia, como un día en el que los dos partidos que han gobernado
España desde la Transición han dejado al descubierto sus vergüenzas. Eso sí,
dos maneras muy diferentes de delinquir, y dos maneras muy diferentes de tratar
a sus peones tras ser descubiertos por la Justicia.
El PSOE tiene mucha más
maestría a la hora de gestionar sus tramas corruptas, y ha quedado
meridianamente claro, Guerrero se ha desdicho de todo para así evitar acusar a
sus grandes capos, y ha atribuido a la presión que ejercieron sobre él, el
hecho de que en un primer momento les acusara. El PSOE funciona como la Mafia,
protege a los suyos y a sus familias, “asegurándole al trincado que no les va a
faltar de ná”.
El Partido Popular, como en
casi todo, va siempre a remolque de lo que antes hizo el PSOE, vio que sus
rivales se financiaban mediante la corrupción, pues ellos también, pero con una
gran diferencia, ellos sí que dejan tirados y abandonados a los suyos que han
sido trincados, incluso se atreven a insultarlos. Como resultado de ello es lo
que ocurrió ayer con Granados, tiró de la manta y metió al PP en otro gran lío.
Mientras que en PSOE no dicen
ni pío de los que se sientan en el banquillo de los ERE, en el PP, crucifican a
los suyos, esa es la realidad.
Cuando el PSOE roba, la
corrupción es eso, robarnos, parte se lo quedan sus dirigentes, unas migajas los
mediadores, otra va a financiar el partido, y otra parte importante se reparte
entre sus múltiples pesebres, su latrocinio es mucho más solidario al llegar a
más gente de los suyos.
En el PP es muy distinto,
casi todo se lo quedan sus dirigentes y una parte los mediadores que han hecho
posible el saqueo, su latrocinio es mucho más egoísta, y cuando se descubre les
quita muchos votos.
El PSOE históricamente, ha
sido un maestro robando, el PP, un simple aprendiz.
