Muchos hemos visto por
nuestras ciudades, mesas pidiendo firmas bajo la frase “Hablamos Español”. Ayer
me tropecé con una de ellas en el centro de Sevilla, y firmé. Además, estoy
seguro de que la gran mayoría de los españoles están de acuerdo con lo que se
reclama.
No es lógico que, a día de
hoy, en el 40% de nuestro territorio nacional, no se pueda estudiar en nuestro
idioma común, en español. Y esto ocurre, porque desde el PSOE hasta la extrema
izquierda podemita, pasando por los independentistas, saben que nuestro idioma
es algo que nos une y hay que acabar con él. La pena es, que nuestros sucesivos
gobiernos centrales miran hacia otro lado y no intervienen, una auténtica
vergüenza.
En las CCAA con dos lenguas,
se debe de poder utilizar el español, en la Sanidad, en los edificios
oficiales, documentos, información turística, señales de tráfico, y esto no
ocurre. Incluso se llega a la locura, de que si alguien rotula su negocio en
español, es multado.
Se ha llegado a un punto, de
que hablar español puede convertirse en un impedimento para circular o
establecerse en cualquier lugar de España. Hasta aquí hemos llegado, por las
continuas cesiones de PP y PSOE al nacionalismo, y por intentar no molestar a
sus interesados posibles apoyos, del presente y del futuro, los dos grandes
partidos son los grandes culpables de esta situación tan grave.
Apoyando esta campaña,
conseguiremos que se pueda presentar en el Congreso de los Diputados una
Iniciativa Legislativa Popular (ILP) de Libertad de Elección Lingüística que
obligaría a que todos los partidos se retrataran con su voto. A fecha de hoy,
esta es la única solución para revertir lo que está ocurriendo y que va a más.
