Se celebró, ayer sábado, el
acto de entrega del Premio Gregorio Ordoñez, premio que este año ha recaído en
el ex jefe del Gobierno francés, Manuel Valls, un hombre que siempre se ha
significado por su firmeza frente al terrorismo etarra y al separatismo
antiespañol.
El acto cosechó un gran éxito
de público, y algo tuvo que ver, el hecho de que un Partido Popular que siempre
desde la llegada al liderato de Mariano Rajoy le dio la espalda a este acto,
ayer desembarcó en él con toda su artillería, Saenz de Santamaría, Cospedal,
Zoido, y un sinfín de cargos públicos populares. Los que presumían en el pasado
de no asistir, allí estaban, movilizados ante el temor que algún que otro
partido tomara protagonismo en ese acto, asumiendo el legado de integridad y
heroísmo, del que ellos reniegan. El miedo al futuro ya se palpa en este PP.
El partido que tras la
llegada de Rajoy se deshizo “del PP vasco de la dignidad”, tuvo que compartir
acto ayer con Aznar, María San Gil y Jaime mayor Oreja, entre otros. Supongo
que los que siguieron a pies juntillas la política antiterrorista de Zapatero,
se sentirían ayer muy incómodos, y hasta avergonzados, junto a “los dignos”,
esos que siguen siendo depositarios de los principios y los valores que
hicieron grande al Partido Popular allá por tiempos no demasiado lejanos.
Iribar, viuda de Gregorio
Ordoñez, emocionó de nuevo a los asistentes con un mensaje en el que le exigió
a nuestros gobernantes, el fin de todo apaciguamiento y del diálogo, con
terroristas y separatistas, y mayor compromiso para imponer la Ley, en el País
Vasco y Cataluña.
El Partido Popular de Rajoy,
recoge lo que ha sembrado, continuos reproches desde sus propias filas, por la
infame política que lleva a cabo en muchos frentes.
Recordemos, que mientras el
Gobierno de José María Aznar combatió a ETA y casi la derrotó, Mariano Rajoy,
hizo todo lo contrario. No seamos presa de la amnesia generalizada que hay en
este tema.
