Tengo que reconocer, que me
siento abochornado por la postura del Ministerio Público en el llamado “caso
Bárcenas”. Sé de sobra, que los fiscales están sometidos a una jerarquía, a una
disciplina casi militar, que dependen del Fiscal General del Estado, alguien
que es nombrado por el Gobierno de turno, alguien que suele estar en permanente
posición genuflexa ante el Ministro de Justicia y el Gobierno de la Nación, no
obstante, lo que pidió ayer la Fiscalía de Madrid, clama al cielo.
La Fiscalía de Madrid, pidió
ayer que se exima de responsabilidad penal al Partido Popular en el borrado de
los ordenadores de Bárcenas, ya que considera que la finalidad de esa acción no
era el encubrimiento, “manda güevos”. Que no hay delito de daños informáticos,
y que en esta causa no hay “interés público” que proteger, ya que el ordenador
era propiedad personal de Luis Bárcenas, un particular que ha renunciado al
ejercicio de la acción penal contra el que fue su partido. Dice el Ministerio
Público, esta sarta de barbaridades, y se queda tan tranquilo.
También nos dice la
Fiscalía, que se desconoce cual era la información que contenían los
ordenadores del ex tesorero del PP y si esa información era “relevante” para
los hechos que se investigaban, que recordemos, eran las anotaciones de la
supuesta caja B del Partido Popular.
No bastándole eso, arremete
contra las acusaciones populares acusándolas de carecer de legitimación para
pedir la apertura de juicio oral.
Y para terminar, recuerda
que en la etapa de Luis Bárcenas como tesorero del PP, su despacho en la sede
nacional del partido se le adjudicó a título personal “para su utilización
exclusiva”, creo que no se pueden decir más cosas contrarias a la razón y al
sentido común.
El caso Bárcenas está
contribuyendo exponencialmente al desprestigio de la Fiscalía, ya que sin
ningún rubor, intenta por todos los medios ayudar a los intereses del Partido
Popular, partido que gobierna. Con una Fiscalía en ese plan, ¿para que se
necesitan abogados defensores?
