En su comparecencia de ayer,
en la comisión parlamentaria de investigación de la crisis bancaria, del
colapso del sistema financiero español durante los dos últimos años de Gobierno
del PSOE (2010-2011), en el Congreso de los Diputados, Rodrigo Rato, aprovecho
para acusar al Gobierno de Rajoy de orquestar su caída, y lo hizo, dando datos
y fechas, en una convincente sesión.
Rodrigo Rato, ex súper
ministro de Economía y vicepresidente con José María Aznar, ex director gerente
del FMI y expresidente de Caja Madrid y Bankia, se presentaba ante el Congreso
con ganas de reivindicarse y también de saldar cuentas pendientes, pero sobre
todo, con sus antiguos compañeros de partido, como Mariano Rajoy, con el que
compitió por la sucesión de Aznar.
El gran objetivo de Rato fue
Luis de Guindos. El que fuera su secretario de Estado, amigo y hombre de
confianza durante muchos años en el Ministerio de Economía, quien ha sido
objeto de fuertes acusaciones por parte del que en su momento fuera su jefe.
Rato ha culpado a De Guindos de haber precipitado la quiebra de Bankia, de
haber generado una fuga de depósitos de 250.000 millones y de haber ocultado
información al Banco de España. Incluso, ha insinuado que, en aquellos primeros
meses de 2012, el ministro de Economía trabajó en beneficio de los competidores
de Bankia, una entidad en la que habría forzado una quiebra que provocó una
salida de depósitos de la que se beneficiaron el resto de los grandes bancos
españoles.
Rato ha acusado a cuatro
ministros de entonces, de delinquir y de cometer graves irregularidades, hechos
que vulneraron sus derechos civiles. Acusó al gobierno de la mayoría absoluta
de Rajoy, de avisar con mucha antelación a las TV, La Sexta y la Cuatro, para
que se apostaran en el portal de su residencia particular y filmaran su
detención para así destruirle ante la opinión pública. Esos dos canales de TV
“soviéticos” que tanto le deben a Doña. Soraya, y que tanto odian los votantes
del Partido Popular.
Posiblemente, las
declaraciones de Rato, sean las más graves realizadas por un político que ha
ocupado grandes responsabilidades de gobierno desde la Transición, pero
curiosamente, ni las TV con mayor audiencia ni la prensa en papel más leída, les
han dado importancia, parece que la mano de Doña. Soraya es muy alargada.
Parece que solo Intereconomía tuvo interés en entrevistarle, La Sexta y la
Cuatro, esas fábricas de fango, no lo consideraron interesante para sus
televidentes, qué vergüenza. Otro gran ejemplo de lo podrido que está nuestro
sistema, el político y el mediático.
Cuando en una comisión
parlamentaria, se enfrenta a un compareciente de nivel con diputados de medio
pelo, ocurre lo que ocurrió, les dio un repaso y aprovecho para saldar cuentas
pendientes de manera desahogada.
Mi opinión, es que sin ser
Rato ejemplo de nada, ayer dijo muchas verdades, dejando aún más tocado a Rajoy
y a su equipo de confianza.
