Por todos es sabido, que el
actual PSC y su líder Iceta, practican desde hace tiempo la equidistancia,
pensando ellos que así pueden pescar votos en casi todos los caladeros. Prueba
de ello, es la propuesta que acaba de hacer el líder socialista catalán
afirmando que si llega al poder pedirá el indulto para los golpistas.
Pedir el indulto de unas
personas que han cometido graves delitos y que aún no han sido ni juzgadas ni
condenadas, solo puede entenderse como que lo que se pide es impunidad para los
delitos cometidos. El PSC pretende, por una parte, robar votos a los
independentistas, y por otra, garantizarse el voto de los partidos golpistas,
si se diese la posibilidad de presentarse a la investidura para ser presidente
de la Generalidad.
Resulta muy chocante, que
sigamos incluyendo a este PSC en el grupo de los partidos constitucionalistas,
cuando todos sabemos que nunca apoyará o pactará con Ciudadanos o el Partido
Popular. Iceta seguro que prefiere a ERC y la CUP, pues siempre los ha
considerado de izquierdas, de su familia política.
Parece que en vez de
controlar el PSOE al PSC, es al revés. Lo que dice Iceta en Cataluña, y lo que
haga tras el 21-D, puede hacerle un gran daño al PSOE, pues los socialistas
españoles tienen muy claro con quien no se puede ir de la mano en la jungla
política catalana.
Las leyes están para ser
cumplidas, y el que las incumple tiene que pagar por ello, el indulto que
pretende Iceta es un torpedo lanzado contra ese gran barco llamado Estado de
Derecho, es un torpedo que puede dejar a la deriva y hasta hundir a nuestro
maltrecho sistema.
Si para la mayoría, los
dirigentes separatistas en prisión son simplemente políticos que han cometido
graves delitos, y para los independentistas son “presos políticos”, para el
PSC-PSOE son simplemente una oportunidad, que bien gestionada les puede dar
votos.
