En Andalucía, desde la
Transición, siempre ha gobernado el PSOE, por ello, la situación tercermundista
en la que se encuentra la Educación andaluza solo puede achacarse a la nefasta
gestión llevada a cabo por el régimen socialista andaluz.
Veamos cual es la situación
en cuanto a la tecnología en las aulas andaluzas. Los centros educativos
andaluces cuentan con una velocidad de las conexiones a internet claramente
insuficientes, pues solo la cuarta parte de los centros cuentan con banda ancha
ultrarápida.
Si hablamos de las pizarras
electrónicas que se instalaron, también solo en la cuarta parte de los centros,
la situación es deprimente. Muchas de ellas están sin uso por falta de
formación del profesorado, y también, porque no se tuvo previsto en ningún
momento una partida presupuestaria para su mantenimiento.
Y en lo referente a los
ordenadores, la gestión de la Junta de Andalucía “es casi de cárcel”. Hace ocho
años, la Junta se gastó 134 millones de euros en comprar 390.000 pequeños
portátiles para que los alumnos de los centros públicos pudieran utilizarlos en
sus estudios y en su ocio. El objetivo anunciado era estupendo, dar la oportunidad
de aprender las nuevas tecnologías. Pero el problema residió, en que eran
equipos de escasa capacidad, solo un 1 Gb de RAM, y un sistema operativo
anticuado ya al comprarlo.
Entre que no había
suficientes ordenadores para todos los alumnos, y que esos equipos no
soportaban los nuevos programas que cada vez necesitan más memoria, el
resultado fue catastrófico. Para colmo, muchos alumnos empezaron a venderlos
como de segunda mano, gracias a un error, a un vacío legal que pasó inadvertido
a la Junta y que propicio que la cesión de los equipos no estuviera prohibida.
La gestión de la Consejería
de Educación andaluza en lo referente a nuevas tecnologías en las aulas, me
atrevo a calificarla como de “criminal”, y tengo la impresión, que la finalidad
de la supercompra de equipos ya obsoletos, es la de siempre en la Junta, conseguir
comisiones para seguir llenando de pienso los pesebres socialistas, financiar
al partido y enriquecerse unos cuantos, no tiene otra explicación semejante
barbaridad de gestión. ¿Alguien investigó en su momento a la empresa que suministraba
los equipos y sus conexiones con el poder? Y hago esta pregunta, porque como en
esta tierra el PP está plácidamente instalado en la Consejería de la Oposición,
dudo que ellos lo hayan hecho.
Tras hablar de la tecnología,
voy a dar una pincelada de parásitos, y que conste que esta vez no hablo de
políticos, hablo de pulgas.
En un colegio de
Velez-Malaga, han vuelto las pulgas, a mediados de noviembre estos bichitos se
cebaron en los niños, la Junta nos dijo que el asunto se había solucionado, y
ahora, las pulgas han atacado de nuevo, pues numerosos niños han sido picados.
La Junta de Andalucía no es capaz ni de acabar con una plaga de insectos en las
aulas.
Aún recuerdo ese eslogan de
la Junta “Andalucía imparable” supongo que se referían a que nuestra tierra va
cuesta abajo y sin frenos.

Que debemos de esperar si a los andaluces nos falta la clarividencia de que no votamos con sentido común, aquí tan solo somo como se dice en Jerez ¿Donde va Vicente. Donde van las gentes?. Por eso no creceremos nunca, si se quisiese progresar ya el PSOE ty el PP ya hubiesen estado no digo en la oposición, pues ya el PP lo está y estará por muchos años, ya que todos los que están tan solo se preocupan de buscar su situación personal para no trabajar y vivir del cuento, todo con recomendaciones, estar chupando de sus amistades y este es el problema, pero igual le ocurre al PSOE. Debemos de una vez por todas de acabar con estos años de dictaduras socialistas y populistas. Ahora en la próxima debemos votar cambio pero con personas que tan solo busquen el servir al pueblo y procurar riquezas con tejidos empresariales y preocuparse de los habitantes, no como en la actualidad, que solo miran sus intereses personales. Esta es la única forma para hacer de nuestros estudiantes, los jóvenes y las familias el verdadero motor de nuestros pueblos y ciudades. Votemos partidos comprometidos no chiqui changas.