Tras décadas de gobiernos
socialistas, Andalucía es la penúltima región de Europa en número de camas por
habitante, solo superada por la región griega de Esterea Ellada. La capital
andaluza, Sevilla, cuenta con una cama hospitalaria por cada 595 habitantes, la
peor ratio de Europa, cifra que solo mejora a algunas regiones del Kurdistán
turco. En lo referente a Sanidad, el bagaje del PSOE en Andalucía tras cuatro
décadas es para “echarlos a gorrazos”.
La socialista Junta de
Andalucía, aprobó hace ya mucho, y por supuesto, a bombo y platillo,
subvenciones a emprendedores autónomos para crear negocios, desde 2015 están
esperando que se las paguen, son 31.5 millones atascados, les dicen que todas
están aprobadas pero que lo de cobrar va para largo. Y esto sucede, mientras
que a la deficitaria TV de Andalucía y resto de medios públicos, todos ellos
voceros blanqueadores de la nefasta gestión socialista, nunca les falta el goteo
económico de los mandamases socialistas.
Pero lo que de verdad estos
días tiene indignados a los andaluces, es la multa que la Junta de Andalucía ha
impuesto a las trece monjas del sevillano convento de Santa Inés, y ha sido,
por atreverse a enviar su órgano a un restaurador. La Junta en su día, lo
declaró Bien de Interés Cultural, para a continuación olvidarse de él, y claro,
las monjitas viendo que estaba sumido en el abandono más absoluto por parte de
la Junta, que se caía a pedazos, pues tomaron la decisión de restaurarlo. Pues
bien, al no tener permiso para ello, ahora las multan aún con más dureza que a
la Forcadell, esa que quería romper España. A estas trece monjas las han
multado con 170.000 euros, una cantidad inasumible por ellas.
Hay que ver, la Junta de
Andalucía solo le enseña músculo a los débiles, a todos esos rateros que llenan
sus edificios, en cambio, los enriquecen y nunca les piden que devuelvan nada.
