Parece que se empieza a hacer
justicia en este país, la juez Lamela mete en la cárcel a Junqueras y a ocho
exconsejeros de la Generalidad, mientras que, a Santi Vila, el exconsejero de
Empresa de la Generalidad, el único que dimitió antes de que el Parlamento
proclamara la independencia, ha sido también el único que podrá eludir el
ingreso en prisión incondicional al valorar su colaboración en el
interrogatorio de 45 minutos donde Vila ha contestado a todas las preguntas
formuladas. Vila sustituirá la cárcel por el pago de una fianza de 50.000
euros, aunque hasta que la deposite deberá entrar en un centro penitenciario.
El resto de rebeldes, han
respondido solo a sus respectivas defensas en comparecencias de cinco minutos.
Con dos consignas: brevedad y defensa del mandato de las urnas. Lamela ha hecho
efectiva la petición por los evidentes riesgos de reiteración delictiva,
ocultación de pruebas y fuga en atención a su elevado patrimonio. La magistrada
expone en el auto que el hecho de que Puigdemont y otros compañeros se escondan
en Bélgica certifica el peligro de sustracción a la acción de la Justicia del
resto.
Nueve de los catorce
integrantes del Gobierno de Cataluña cesado en virtud del artículo 155 de la
Constitución Española han acudido a la citación de la juez en la Audiencia
Nacional, los otros cinco y su presidente andan huidos en Bélgica, por ello, la
jueza Lamela ha cursado orden de busca y captura, nacional e internacional.
Ahora es la Europol la que debe de proceder de inmediato a la detención de
Puigdemont y resto de rebeldes.
Por su parte, Carme Forcadell
y los miembros de la Mesa del Parlamento de Cataluña, han acudido al Tribunal Supremo,
donde han aducido falta de tiempo para preparar su declaración. El juez ha
decidido, poner bajo «vigilancia policial» a Forcadell y al resto de
estos miembros de la Mesa hasta que el día 9 comparezcan. Cabe destacar que esa
«vigilancia» no se realizará de forma presencial, sino mediante la
localización del domicilio y fijación de un teléfono móvil para que la Policía
pueda realizar controles de permanencia.
El Gobierno de España debe de
presionar al máximo para que Bélgica no ponga obstáculos a la detención en su
suelo de Puigdemont y sus secuaces, y es de esperar, que la Unión Europea nos
ayude para conseguirlo lo antes posible.
Y ahora, a escuchar a esa
fauna de tertulianos “culiparlantes” quienes nos hablaran de las repercusiones
que tendrán estos acontecimientos en el voto del 21-D. Lo nuestro está claro,
escuchar a todos, filtrar y ser capaces de poseer una opinión propia que podamos
defender con razonamientos aceptables.

A Dios rogando y con el mazo dando. Esta es la forma que debe tomar el Poder Judicial, ya que ha sido el verdadero motor de que estos embaucadores no puedan presentarse para ninguna actividad política. Mi mas sincera felicitación al Poder Judicial y a la persona de la Juez Señora Lamela. Gracias por el gran beneficio que ha producido a los españoles.