Todo ha sido, sacar a la
luz las ofertas secretas, de gobierno y PSOE, a los sediciosos catalanes, y
muchos han sido los que afirman la falsedad de las informaciones, los que
hablan de campaña de intoxicación, y los que piden pruebas para creerlo.
Parece que aún no se han
dado cuenta, de que los políticos españoles de los partidos con representación
parlamentaria, solo nos dicen lo que les interesa a su imagen y a las
perspectivas electorales de sus respectivos partidos, y en la sombra, hacen
generalmente todo lo contrario. Son unos golfos, unos oportunistas, unos
corruptos, que en mayor o menor medida, hacen por norma movimientos en la
sombra, que si los conociésemos nos avergonzarían.
Todo esto que digo, queda
confirmado en el asunto catalán. Ya desde que se destapó el caso Pujol, ha
quedado claro, que si toda esa familia mafiosa no está en la cárcel, con todo
lo que han hecho y saqueado las arcas públicas, es simplemente porque nuestro
Gobierno está asustado, pues ya les han amenazado con ese famoso dossier que
harían público. Algo que por sí mismo demuestra la podredumbre de nuestro casi
fallido sistema democrático. Que sigan en libertad es escandaloso no, lo
siguiente.
La sola oferta pública del
Gobierno de que dé marcha atrás a Puigdemont, es en sí delictiva, pues esconde
un ofrecimiento subliminal de impunidad para todos los delitos cometidos hasta
el momento por esos canallas.
¿Nos vamos a extrañar a
estas alturas, de que Rajoy y Sánchez hagan una oferta infame al presidente de
la Generalidad? ¿Alguien duda a estas alturas de que ambos políticos nos digan
una cosa y hagan otra?
PP, PSOE y Ciudadanos, lo
único que pretenden es, mantener el chiringuito partitocrático, una trama que
necesita a las CCAA para seguir chupándonos la sangre; y Podemos, el cuarto en
discordia, mientras que intenta por todos los medios cargarse este país,
también come del festín del chiringuito.
Lo que queremos nosotros,
los curritos, los de a pié, los de abajo, las clases medias y trabajadoras, les
importa una mierda.
Ahora que hablan de
realizar cambios en la Constitución ¿por qué no nos preguntan a nosotros? Lo
mismo queremos que se someta a votación si queremos o no autonomías. Pero claro,
su gran pesebre es intocable.
