Las dudas que alberga el
presidente del Gobierno, referentes a cómo abordar el Golpe de Estado en
Cataluña, le tienen paralizado. Mientras tanto, el pueblo español está lleno de
indignación por los acontecimientos que están sucediendo, por los múltiples y
graves delitos que se están cometiendo sin respuesta por parte del Estado de
Derecho.
La alcaldesa de Calella,
consigue que los hoteles expulsen a los guardias civiles y policías, amenazando
a los propietarios con anular licencias de obras concedidas, a eso se le llama
prevaricación, pero que más da, además de amenazar a los padres de los
propietarios. En un país decente, que tuviese un presidente decente, esta tía
estaría entre rejas.
La alcaldesa de Barcelona, ha
acusado a guardias civiles y policías de ser agresores sexuales, y no pasa
absolutamente nada, en un país decente, que tuviese un presidente decente, esta
tía estaría entre rejas.
La independentista que
apareció en todas las TV, nacionales e internacionales, afirmando que la
brutalidad policial le había roto todos los dedos de la mano y “le habían
tocado las tetas”, afirma hoy en un diario “que todo es falso”. La Fiscalía de
un país decente, de un país con un presidente decente, ya habría actuado contra
ella.
Tras perpetrar la mayor
desobediencia judicial conocida y ser cómplices de sedición y rebelión, los
Mozos siguen operativos, en un país decente, que tuviese un presidente decente,
este cuerpo policial estaría en proceso de disolución.
Los tres partidos que están
perpetrando el Golpe de Estado, a fecha de hoy siguen siendo partidos legales, en
un país decente, que tuviese un presidente decente, el PdeCAT, ERC y la CUP,
estarían en proceso de ilegalización.
Las cabezas visibles del
Golpe de Estado, es decir, Puigdemont, Junqueras, Gabriel y Forcadell, siguen
instalados en la sedición y en rebelión, en un país decente, que tuviese un
presidente decente, habrían sido detenidos.
Mariano Rajoy con su actitud,
no solo está poniendo en peligro a España, es que se está cargando a su propio
partido. Ayer se publicó, que muchos de sus afiliados se están yendo a Vox, al
entender que representa hoy en día los valores y los principios de la antigua
Alianza Popular, todos esos que el actual PP ha traicionado y abandonado.
Ya es demasiado tarde para
que resucite, Rajoy es un cadáver político. Por lo menos, debería tener el
decoro de no dejar a su sucesor una España en ruinas.
