Lo sucedido ayer en el
Parlamento de Cataluña, es de tal gravedad, que necesariamente tendría que
provocar la intervención de la autonomía por parte del Estado. Lo que vimos
ayer, es un desprecio a la democracia propio de los bolivarianos de Maduro.
Ayer, los tres partidos
independentistas con la presidenta, Carmen Forcadell, a la cabeza, perpetraron,
pusieron en marcha un Golpe de Estado contra la democracia que todos los
españoles, y “supermayoritariamente” los catalanes, nos dimos en la Transición.
La aprobación y posterior
ratificación de la Ley de Referendum, ignorando la advertencia de ilegalidad
del Consejo Catalán de Garantías Estatutarias, y la negativa a firmar nada
ilegal del letrado mayor y del secretario general del parlamento, lo único que
demuestra es que, en su huida hacia adelante, les da igual recurrir a conductas
dictatoriales y acallar ilegalmente la voz de la oposición.
Estos sediciosos, lo que
pretenden para los catalanes es instaurar un régimen autoritario, sin garantías
de ningún tipo ni libertades, y sometido al imperio de unos dirigentes
corruptos convencidos de que su obsesión identitaria está por encima de
cualquier ley.
Que hoy le haya dicho Mariano
Rajoy a los españoles, eso sí, con solemnes palabras, que va a presentar varios
recursos y querellas, a sabiendas de que los poderes públicos catalanes
dominados por los sediciosos no acatarán nada de lo que resuelvan los
tribunales, me parece un despropósito, pues junto a las medidas legales, el
Gobierno de España, el Estado de Derecho, tiene a su disposición instrumentos
que en muy poco tiempo sofocarían esta rebelión bananera.
Podemos fue cómplice de los
golpistas con su abstención, y demuestra que de una u otra manera siempre
ayudará a quien pretenda romper España. La imagen de la podemita que aprovechó
cuando abandonaron sus escaños los diputados constitucionalistas para robar las
banderas nacionales, demuestra no solo el antiespañolismo que anida en el
partido de Pablo Iglesias, si no también, lo cutres que son.
A 23 días del 1-O, Mariano
Rajoy, debería saberlo, o impone la legalidad ya, esa que reclama la mayoría
del pueblo español incluidos la mayoría de los catalanes, o su carrera política
habrá terminado.
