Un Estado de Derecho, no se
puede concebir si no se sustenta en el cumplimiento de la ley y el acatamiento
de las resoluciones judiciales.
Tras casi un mes huida con
sus hijos, Juana Rivas, después de incumplir la orden judicial de entregarle
sus hijos al padre, se presentó ayer ante el juzgado de guardia para declarar
sobre los delitos que se le imputan, que son, sustracción ilegal de menores y
desobediencia a la autoridad judicial. Todo parece indicar, que eligió ayer el
día porque tenía buenas referencias del titular del Juzgado de Instrucción
nº9 de Granada.
Tras su declaración, y en
contra del criterio de la Fiscalía que pedía su ingreso en prisión, la jueza decretó
su libertad provisional “entendiendo que no había riesgo de fuga”, algo que
para mí es un insulto a la inteligencia viendo los antecedentes. Parece que su
asesora feminista se había informado bien de la manera de pensar de esta jueza.
Tenemos que ser capaces de
meternos en el pellejo de esta jueza, con la presión mediática que hay, los
lloriqueos de Juana, la Junta de Andalucía prevaricando para apoyarla, Rajoy
mostrándose en público comprensivo con ella y los colectivos feministas
metiéndole presión, lo más cómodo para ella es hacer lo que ha hecho, aunque
sea algo que desde mi punto de vista la desacredita.
Hay algo que no podemos
olvidar, lo que ocurrió ayer no exime a Juana de tener que entregarle los hijos
a su marido, algo que dictó un juzgado italiano, uno español, y la Audiencia
Provincial de Granada. Estoy seguro de que ella no va a entregar a sus hijos
voluntariamente, por lo que este culebrón va a seguir.
Desde mi punto de vista,
estamos ante un caso que demuestra el papel deplorable que juegan en nuestra
sociedad los medios de comunicación, para mí, salvo honrosas excepciones, mucho
más corruptos que los partidos políticos. Unos medios que tratan de influir en
las sentencias judiciales abduciendo a quienes los eligen para informarse.
El caso Juana Rivas, si algo
demuestra es, que nuestro sistema “democrático” cada vez hace más agua, y que
ese supuesto Estado de Derecho cada vez lo es menos.
