Una
importante representación de esa mayoritaria ciudadanía catalana
que está en contra del independentismo, se manifestó ayer en
Barcelona, y lo hizo llenando de banderas nacionales las calles del
centro de la ciudad condal para denunciar el golpe de Estado
separatista que se está perpetrando, la manifestación la convocó
Sociedad Civil Catalana (SCC).
A
la manifestación, acudieron representantes de las asociaciones que
históricamente se han opuesto al separatismo. También estuvieron
presentes, aunque con representantes de segunda fila, el Partido
Popular y Ciudadanos, algo que me preocupa. A García Albiol
posiblemente le haya recomendado Doña Soraya que no asista para no
entorpecer su estéril intento de diálogo, desde mi punto de vista,
errónea y lamentable decisión del Partido Popular.
Pero
lo más grave fue la ausencia de la lideresa de la oposición en el
parlamento de Cataluña, me refiero a Inés Arrimadas, de Ciudadanos.
No puedo entender su ausencia, si bien es cierto que Ciudadanos está
copiando la errática trayectoria del PP catalán, y así está, que
la líder del partido que no ha mucho era el ariete de la lucha
contra el separatismo no acuda, debería de preocupar mucho a todos
aquellos que le dieron su confianza al partido naranja. Esta chica,
desde que contrajo matrimonio y duerme a diario con un nacionalista,
ha cambiado mucho, una pena. Y qué decir de su jefe, que ya pasa
olímpicamente de lo que les suceda a los catalanes oprimidos por el
separatismo, Rivera consideró más importante irse a Cádiz, a una
zona donde disfruta de mucho más confort.
El
PSC dejó claro que no mandaría representación, algo que nos
demuestra su incompatibilidad absoluta con un PSOE que sigue sin
atreverse a desvincularse de él y estar presente en Cataluña con
sus siglas.
Los
que ayer se manifestaron, representan a esa mayoría silenciosa que
ve con preocupación lo que ocurre en su comunidad, a esos que están
por la libertad, la democracia y la convivencia, esos que ven que el
orden y la legalidad constitucional están en peligro y se sienten
abandonados por quienes tienen la obligación de garantizarles sus
derechos y libertades laminadas por los sediciosos.
Al
finalizar de la manifestación sonó el himno nacional y se cantó la
famosa canción “Resistiré”. En definitiva, un gran día para
despertar conciencias y culpabilidades, y no precisamente de los separatistas.
