Negar que el Partido
Popular y su líder, Mariano Rajoy, han salido bastante reforzados tras el
resultado de ayer, es absurdo. Aun reconociendo, que muchos de quienes le han
dado su voto lo han hecho tapándose la nariz. Ha quedado claro, que los
españoles han votado en ese sentido para evitar la llegada del Apocalipsis
morado.
El PSOE sigue siendo el
principal partido de la izquierda pese a conseguir el peor resultado de la
historia, solo 85 escaños, Ciudadanos se da un batacazo fruto de sus muchos y
pertinaces errores, y Unidos Podemos cosechan un rotundo fracaso, la unión de
Podemos con Izquierda Unida ha servido para bien poco, más bien ha supuesto un
auténtico fiasco.
Ahora viene lo difícil, si
Rivera se empecina en no hacer presidente a Rajoy, será barrido en las
siguientes elecciones, personalmente creo que Rivera debería formar gobierno
con el PP y forzarle a realizar los cambios de calado que necesita nuestro
sistema, pues el Partido Popular en solitario difícilmente los hará. Las buenas
relaciones de Rivera con el PSOE podrían ser muy útiles para que el PSOE
apoyara esos cambios.
Del denostado bipartidismo,
hemos pasado a tener un partido grande y tres medianos. Lo cierto es, que la
ciudadanía parece que le da al PP su última oportunidad, o lo regenera todo o
se acabó. La duda es si Rajoy sabrá interpretar el mensaje del resultado o se
dedicará solo a recibir halagos desde su entorno.
Pese a este resultado, PSOE
y Ciudadanos tienen también la posibilidad de negarle todo a Rajoy y provocar
unas terceras elecciones, algo que posiblemente reforzaría más a los populares y
hundiría a los tres aspirantes, sería de auténticos irresponsables. Fernández
Vara acaba de decirlo, dejemos gobernar al Partido Popular, en los mismos
términos que Felipe González.
Quien iba a defenestrar a
Sánchez, Susana Díaz, se ha estrellado en Andalucía, pues ha sido derrotada por
el PP. Ahora que fuerza tendría para hacerlo.
