Los andaluces honrados,
tuvimos que soportar ayer lo que dijeron, Chaves y Griñan, en su comparecencia
ante la comisión parlamentaria de investigación sobre el fraude de los Cursos
de Formación, comisión que trata de dirimir las responsabilidades políticas de
ese enorme fraude.
Estos dos ex presidentes,
tienen más cara que espalda, declararon sin sonrojarse, que ellos jamás se
enteraron de lo que se hacía por debajo de su nivel, y que todo cuanto se hizo
en la Junta de Andalucía bajo su mandato “se atuvo a un procedimiento legal,
reglado y garantista”. Y esto lo sostienen, a pesar de las múltiples denuncias
de los Interventores de la Junta, valiente cara dura.
Muchos sentimos auténtica
vergüenza ajena, cuando escuchamos a estos dos “delincuentes” definirse como
“simples pensionistas”.
Me resultó bastante
sorprendente, que ningún diputado les preguntara por la segura financiación
ilegal del PSOE a través de las subvenciones de la Junta para los cursos,
asunto que la jueza Alaya tenía muy avanzado cuando la echaron del caso. Hay
constancia de que muchos cursos se impartieron en sedes socialistas y casas del
pueblo a través de UGT. Es evidente, que del dinero público distraído se
beneficiaron todos los tentáculos del régimen andaluz.
Un solo ejemplo, la esposa
del ex número dos del PSOE, Rafael Velasco, cargó la factura de la luz del
domicilio familiar a un curso de formación que la Junta le concedió a su
academia, academia que empleaba a varios miembros de su familia.
Y mientras esto sucede,
Ciudadanos sigue haciendo posible que se perpetúe el régimen socialista
andaluz, esa trama que hace posibles todos estos macrofraudes, en cambio, ayer
le avisó al Partido Popular de Murcia, que va a ser inflexible con las
supuestas irregularidades que se hicieron públicas ayer en esa comunidad y que
tiene como protagonista, entre otros, al presidente popular de esa comunidad.
