Si desde hace tiempo, los
dos grandes sindicatos “políticos”, arrastran su desprestigio, algo que se han
ganado a pulso, los últimos acontecimientos que está protagonizando la unión
provincial de CCOO de Cádiz, son de auténtico juzgado de guardia.
CCOO, acaba de despedir en
Cádiz, a una trabajadora que se encontraba de baja por enfermedad, y que se
enteró de su despido al comprobar que en su cuenta bancaria le habían ingresado
una cantidad que no le cuadraba, y todo esto, sin que la delegada de personal
le hubiera cursado la preceptiva comunicación.
CCOO de Andalucía, prosigue
así con el ajuste de plantilla que comenzó en 2013 con un ERE que afectó a 85
trabajadores. Conviene que se conozca, que el sindicato indemniza con 20 días
por año trabajado, el mínimo que estipula la reforma laboral del Partido Popular y que tanto
han combatido ellos con movilizaciones en la calle.
Pero que nadie piense, que
la forma de enterarse esta trabajadora enferma de su despido es una excepción,
otras dos administrativas de Cádiz, con más de diez años de antigüedad, también
se enteraron de su despido al ver ingresada una cantidad con el concepto de
“indemnización por despido”, una de ellas también de baja por haber sido
intervenida quirúrgicamente recientemente.
Tras conocerse la forma de
proceder de los dirigentes del sindicato en Cádiz, toda la plantilla gaditana
del sindicato, ha lanzado un comunicado mostrando su más enérgica repulsa e
indignación contra la inhumana forma de proceder de la dirección regional del
sindicato.
Creo que ya sería hora de
que se les cortara el grifo del dinero público a estas estructuras parasitarias
llamadas “sindicatos mayoritarios”, que son simples chiringuitos
pseudofuncionariales que lo último que hacen es defender a los trabajadores,
que es la que se supone que es su misión, y se comportan con los suyos como el
peor de los empresarios.
