Parece que Pablo Iglesias,
a las primeras de cambio, pretende pasarse por el forro lo que dicen los
Estatutos de Podemos sobre la obligación de hacer Primarias para elegir a los
candidatos en el caso en que vuelvan a celebrarse elecciones.
Aunque el líder de Podemos
afirma, que la posible repetición de elecciones supondrían de hecho, una
segunda vuelta, y que los candidatos deben ser los mismos, es evidente, que lo
que pretende perpetrar se estrella con el artículo 12.3 de los estatutos de la
formación morada, que señala que la militancia tiene las “competencias
exclusivas e intransferibles” de “elaborar las listas electorales” , que “se
confeccionaran mediante la celebración de elecciones primarias y abiertas a todas las personas inscritas en Podemos”.
Lo que pretende Pablo
Iglesias, no se contempla en los Estatutos de Podemos. Que la dirección se
atreva a tomar una decisión sobre listas sin contar con las bases, sería
constatar que el “líder supremo” hace y deshace a su antojo enterrando la
democracia interna.
Por otra parte, las
negociaciones entre Podemos e IU, en caso de fructificar, significarían que
habría que encajar a un buen número de candidatos de IU desplazando a los de
Podemos. Si tenemos en cuenta la fuerza de IU en Madrid, Málaga o Sevilla, el
equilibrio en esas listas entre pablistas y errejonistas se rompería.
En definitiva, entre que no
hago primarias, y que a lo mejor, tengo que encajar a los de Garzón, el
resultado sería al más típico estilo de esos partidos a los que tanto critican.
