Lo que os voy a relatar a
continuación, sucede en Andalucía, en España, en Europa, en eso que
consideramos el primer mundo.
Si vives en la provincia de
Almería y tienes que sacarte una muela a través del Servicio Andaluz de Salud,
puede que ese simple acto médico se convierta en toda una penosa odisea para
ti, me explico.
Teniendo en cuenta, de que
solo en Almería capital existe un topantomógrafo público, que es el aparato que
hace las radiografías dentales, y que los dentistas públicos, por norma, piden
a los pacientes esa prueba antes de realizar una extracción, nos encontramos
con que hay poblaciones situadas a casi 150 kms. de la capital cuyos vecinos
tienen que desplazarse hasta allí.
Hablamos de un aparato con
el que cuentan la mayoría de las clínicas dentales privadas, y que solo tiene
un costo de 10.000 euros. Ojo al dato, los que dirigen la Junta de Andalucía,
esos que llevan décadas saqueando las arcas públicas, son incapaces de gastarse
una minucia en pos de la salud y la comodidad de sus administrados. Y digo
minucia, porque nos han robado desde el poder miles de millones a los
andaluces.
Si pretendes sacarte una
muela por la sanidad pública andaluza en la provincia de Almería, este es el
proceso: Te duele la muela, pides cita para el dentista de tu Centro de Salud, este
te envía a la capital a hacerte la radiografía, pides cita antes de ir, te la
dan a los diez días, cuando está el resultado, vuelves a pedir cita en el
dentista para extraértela. En resumen, 15 o 20 días jodido por el dolor, y hasta
300 kms. recorridos en desplazamientos, dependiendo en qué pueblo residas. Un
costo inasumible, en tiempo y dinero.
Como resultado, todo el que
puede acude a una clínica privada, y en unos minutos y pagando 40 euros le solucionan
el problema.
Este caso y muchos más,
constatan el absoluto fracaso que ha supuesto el socialismo para Andalucía,
pues casos como este no ocurren en otras CCAA. Mucho se habla de que los
ciudadanos no somos iguales ante la Justicia, pero también vemos que no somos
iguales a la hora de percibir los servicios públicos esenciales.
