Si, España va mal, y prueba
de ello es el carajal político en el que estamos metidos. Yo mismo me pongo
como ejemplo, soy de los que siempre ha tenido claro que los partidos que han
prostituido el sistema, que los partidos que han corrompido la presunta
democracia que padecemos, nunca podrían ser los que la regeneraran, y ahora veo
que cuando opino mi prioridad ha dejado de ser la que era, ya que ante el peligro
de ruptura de la unidad nacional y la quiebra de nuestra nación, empiezo a
tener la tendencia no consciente a optar por el llamado “mal menor”.
Incluso me he atrevido a
poner por escrito mi deseo de que Susana Díaz coja el timón del PSOE, esa
señora que tiene a Andalucía en la horrible situación que todos conocemos. Pues
sí, solo por su clara idea de España se la empieza a ver como la gran esperanza
blanca del socialismo español, es triste que a estas alturas de la película nos
conformemos con tan poco.
Y es que, Pedro Sánchez, lo
tiene cada vez más crudo. Pactar con Podemos y los nacionalistas sería terrible
para el PSOE a medio plazo, y pactar con PP y Cs sería interpretado por muchos
como querer blindar el chiringuito del que ha disfrutado el bipartidismo corrupto
con la ayuda de quien ha sido promocionado precisamente para eso.
Soy de los que piensan, que
la única solución aceptable es la de repetir las elecciones, pues estoy seguro
de que muchos españoles cambiarán su voto y la gobernabilidad será menos
difícil. No podemos olvidar, que ante el actual desafío separatista es
necesario un Gobierno fuerte para afrontar ese reto.

Una repetición de elecciones es, siempre, un gran fracaso y casi una burla; Es como si nos dijesen que hemos votado mal, que lo sigamos intentando hasta que acertemos. Si España "parece" ingobernable es por que nuestros líderes políticos carecen de nivel. Hemos votado lo que hemos votado por que es lo que hemos querido votar. Nuestros políticos deben ponerse de acuerdo si o si, es su más sagrada obligación, es lo que les hemos pedido. Es muy fácil gobernar con una holgada mayoría, pero éso no hace que el país funcione mejor, solo le hace fácil el trabajo al Gobierno de turno. La política es un trabajo muy dificil (al menos debería serlo). Por otra parte, es lógico que en la "previa" de una negociación, todo el mundo marque "líneas rojas" que parecen imposibles. Así ha funcionado toda la vida el regateo y así debe ser. Desdramaticemos, por tanto, por que vamos por el buen camino.