Cuando lo lógico sería, que
los partidos nacionales con representación parlamentaria en la última
legislatura, acudieran a confrontar sus ideas en los distintos debates
electorales, resulta que los que controlan, el sistema, las empresas de
demoscopia y los medios de comunicación, han decidido que junto a PP y PSOE,
acudan los dos partidos que son emergentes gracias al apoyo que le han prestado
estos últimos tiempos esos medios que controlan.
Como vemos, el poder político
y económico, tiene decidido de antemano a quienes podemos votar y a quienes no.
En el debate electoral del
7 de diciembre en Atresmedia, estarán PP, PSOE, Cs y Podemos, irán todos los
líderes menos Mariano Rajoy, quien enviará a Soraya Saenz de Santamaría, su
vicepresidenta, quien se enfrenta a un reto que seguro será transcendental de
cara al futuro de su carrera política. Dicen que Rajoy no va para restar
legitimidad a los partidos emergentes, a los que se niega a dar el
reconocimiento que aportaría su presencia. Estamos ante una “arriolada” que
podría pasarle factura, ya que muchos pueden ver en su ausencia más de cobardía
que de otra cosa.
Hace poco nos dijo el CIS,
que UPyD es visto por los ciudadanos como el partido más de centro del panorama
político español, si 1 es la extrema izquierda y 10 la extrema derecha, los
españoles le dan al partido magenta un 5,5, y lo sitúan exactamente donde se
encuentran, sociológicamente hablando, la mayoría de los ciudadanos. Pues bien,
a este partido, a UPyD, no solo se le trata de excluir de los debates
electorales, si no que las empresas que realizan los diferentes sondeos lanzan
el mensaje de que es inútil votarle porque su intención de voto es
insignificante.
Es evidente, que los que
controlan y dirigen este corrupto simulacro de democracia que padecemos,
pretenden dar a UPyD el golpe de gracia en estas elecciones, pretenden hacerla
desaparecer. UPyD, en su lucha contra la corrupción, se atrevió a meterle el dedo
en el ojo a los poderosos corruptos, y estos la han sentenciado a muerte.
La ciudadanía tiene que
percatarse de esto y decidir si el partido que más ha hecho por la regeneración
política en España, si el partido que tras ocho años sigue limpio, si España
puede permitirse el lujo de prescindir en estos momentos del partido magenta.
Yo creo que no.
En lo referente a Izquierda
Unida, parece que alegan que se presenta con otras siglas y que su mensaje es
el de Podemos, algo bastante discutible.
